Ni siquiera sospechas
que yo busco tu nombre entre todos los nombres,
que me pinto los labios por si acaso te encuentro
en medio de la calle, cuando salgas
para comprar el pan o beberte el otoño,
que me duermo soñando que algún día
te diré que te amo.
Con gusto cambiaría mi estéril libertad
por que tú me apresaras para siempre
en la implacable cárcel de tu cuerpo,
por que con un abrazo abrieras las compuertas
que sujetan mis lágrimas
y que brotaran libres, que mojaran
tu piel, y tu ternura
cerrara con pestillo la puerta de tu cuarto.
Por que no hubiera tiempo ni edad ni cicatrices
capaces de frenar nuestra victoria.
domingo, 18 de octubre de 2015
viernes, 16 de octubre de 2015
jueves, 15 de octubre de 2015
ESTA NOCHE EN "VERGÜENZA AJENA"
Mi amigo Pepe Ramos, que no tiene vergüenza propia y mucho menos ajena, me ha invitado a recitar esta noche en el garito cuyos recitales él coordina: VERGÜENZA AJENA, calle Galileo, 56. Es a las 9 de la noche, horario orientativo, pues como Pepe dice, la puntualidad y los poetas son como el agua y el aceite.
Una servidora va de poeta invitada, lo cual quiere decir que leeré durante un rato y luego habrá micro abierto y grandes premios en metálico, es decir, en copas.
También se pueden comer cosas ricas y las risas están aseguradas con las ocurrencias del anfitrión, que son inagotables.
Nos vemos luego.
viernes, 9 de octubre de 2015
TAN MISERABLE
El mundo se está hundiendo en torno mío,
la injusticia es la reina de las calles,
el hambre se apodera de los vientres,
el mar escupe niños en su orilla
y los pobres se estrellan contra las alambradas.
Y sin embargo soy tan miserable
Y sin embargo soy tan miserable
que no tengo más patria que tu cuerpo,
más bandera que el tono de tus ojosmás religión que el santo de tu nombre
ni más ideología que quererte.
miércoles, 7 de octubre de 2015
¿DÓNDE?
¿Dónde fueron, amor, dónde se fueron
los abrazos que no nos dimos nunca?
¿En qué cuerpos espurios se anudaron?
¿Quién te amó a ti en mi nombre,
quién ocupó tu sitio en mi existencia?
¿A quién amaste tú
mientras me despeñaba en el vacío?
¿Qué impostores
pudieron usurpar nuestro deseo
mientras tú y yo pasábamos de largo
dejándonos morir?
domingo, 4 de octubre de 2015
ETERNIDAD
Yo quiero un caballo negro
y unas espuelas de plata
para alcanzar a la vida
que se me escapa,
que se me escapa...
que se me escapa...
(Atahualpa Yupanqui)
No pido nada eterno, sé que la eternidad
es demasiado larga, incluso esta
exigua eternidad que va quedando,
ahora ya tan mermada;
pero quiero volcarme en cada instante
de los que haya de vivir contigo,
vaciarme, que me borres a besos
los años de amargura, que no pienses
en lo que ha de venir, que te sumerjas
sin miedo entre mis brazos,
que vivas el momento
como si fuera el último viaje,
antes de que se pare, definitivamente,
el tren enloquecido que nos lleva
donde se acaba el tiempo.
No me hagas recordarte que mientras lo pensamos
vamos muriendo un poco
y que la gente, amor,
sin enterarse muere a cada rato.
Quiero decir, amor, que prefiero un minuto
que dure eternamente en mi memoria
a una eternidad para olvidarla.
martes, 22 de septiembre de 2015
CAFÉ DESCAFEINADO
Tomaba siempre café descafeinado,
cerveza sin alcohol
y de fumar, ni hablamos
y tanto se cuidaba
que incluso amaba a medias,
así, como de lejos, desde fuera,
no fuera a contraer
alguna enfermedad del corazón
de esas que solo sufren los idiotas.
Soñar era un deporte peligroso
y perderse en un beso
un riesgo inasumible,
tal vez no hallara luego
el camino de vuelta hacia sí mismo.
Alguien le había dicho que el amor
es una extraña fiebre,
un pernicioso virus para el que no hay receta
pero que solo ataca
al que anda por ahí sin abrigarse,
desnudo de argumentos y razones,
el alma en carne viva
y la piel rebosante de vacío.
Es una fiebre extraña,terrible, virulenta,
capaz de hacer feliz al más desventurado,
pero que solo ataca a los idiotas.
pero que solo ataca a los idiotas.
domingo, 20 de septiembre de 2015
UN SIMPLE SUEÑO
¿En qué lugar, en dónde, a qué deshoras
me dirás que te amo? Esto es urgente
porque la eternidad se nos acaba...
(Jaime Sabines)
Hoy, después de morir todas las muertes,
solo quiero pensar que tu me piensas
y dormirme sin ti pero soñando
que me pierdo en un beso interminable
que derramo en tu boca mi tristeza,
que tus ojos me abrazan,
que tus brazos me engullen,
que no despierto nunca. Que me quieres.
que no despierto nunca. Que me quieres.
sábado, 19 de septiembre de 2015
UN DÍA COMO OTROS
Un año más -y ya son veintitrés-
cumplo el triste ritual de escribirte un poema
con la vana esperanza de que dure
algo más que las flores
que depositaré sobre la piedra.
El diecinueve de septiembre
es tan solo una fecha, exactamente igual
cumplo el triste ritual de escribirte un poema
con la vana esperanza de que dure
algo más que las flores
que depositaré sobre la piedra.
El diecinueve de septiembre
es tan solo una fecha, exactamente igual
a un veintidós de abril,
de octubre o de febrero.
de octubre o de febrero.
No se completa un lustro
ni termina otra década sin ti,
solo es un día más viviendo con tu ausencia.
Recuerdo aquellos meses del principio,
cuando hasta las esquinas lloraban a mi paso
y me compadecían
incluso los mendigos más hambrientos.
Por entonces
incluso los mendigos más hambrientos.
Por entonces
todos los niños se llamaban Jaime,
tenían ocho años, me arrojaban
a la cara tu muerte.
Yo escuchaba a sus madres llamarlos por su nombre
Yo escuchaba a sus madres llamarlos por su nombre
y los odiaba un poco.
Y sin embargo ahora mis amigos me dicen
que debo superarlo,
que ya ha pasado demasiado tiempo.
Yo me río;
que ya ha pasado demasiado tiempo.
Yo me río;
ignoro qué acepción del verbo superar,
de las cuatro que ofrece el diccionario,
he de aplicar a esto.
he de aplicar a esto.
¿Será “ser superior”? ¿O “rebasar un límite”?
¿O “vencer un obstáculo” o tal vez
tendré que “mejorar las propias cualidades”?
Me van a perdonar,
ninguna de las cuatro me convence.
Aquel dolor cruzó todos los límites,
y ahora ya no encuentro más obstáculo
que saltar cada día el borde de la cama
y ese lo voy salvando.
En cuanto a mis dudosas cualidades
¿hay alguna mejor que ser capaz
de sonreír siempre que te recuerdo?
lunes, 14 de septiembre de 2015
MARGARITAS
Llego con tres heridas:
la del amor,
la de la muerte,
la de la vida.
(Miguel Hernández)
Aquella mujer fuerte siempre lloraba a solas,
le dolía la espalda por el peso
de la penas de otros,
no encontraba momento
de llorar por las suyas; ya se sabe
que las mujeres fuertes
no tienen sentimientos, aunque a ella
nunca jamás dejaron de dolerle
aquellas tres heridas que cantaba Miguel.
Y un abrazo imprevisto,
levemente más largo, un poco más intenso
de lo que determina la buena educación
podía desnudarla en medio de la calle.
podía desnudarla en medio de la calle.
Aquella mujer fuerte
repartió margaritas entre distintos cerdos;
algunos las comieron tan deprisa
que apenas apreciaron su exquisito
regusto a soledad
ni la suave ternura que guardaba
su blando corazón de manzanilla.
Y otros las dejaron
pudrirse en las cunetas, mas ninguno
las colocó con agua en un jarrón
y mucho menos
se le ocurrió plantarlas en la tierra.
Casi siempre tenía gente a su alrededor
-amigos, familiares
o algún voluntarioso sustituto
del hombre de su vida- sin embargo
Casi siempre tenía gente a su alrededor
-amigos, familiares
o algún voluntarioso sustituto
del hombre de su vida- sin embargo
cuando el buzón de aquella mujer fuerte
rebosaba papeles
-propaganda, ya saben, y cartas de los bancos-
-propaganda, ya saben, y cartas de los bancos-
los vecinos llamaron a los guardias.
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