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sábado, 17 de junio de 2017

GINTONIC

Hoy, tras mucho pensar, he decidido
inventarme una vida,
dejar de lamentarme por lo que ya no tiene
ninguna solución ni vuelta atrás
y fabricar recuerdos que nunca sucedieron.

A quién va a interesar, al fin y al cabo,
que sea o no verdad lo que yo cuente;
a esta edad lo que importa es tener una historia
que despierte en los otros una pizca de envidia
y una añoranza dulce en nuestras noches.

¿Recuerdas aquel día -¡qué torpeza!-
que se vertió el gin tonic?
Cayó por la abertura de mi escote
y estabas tan sediento que bebiste
las gotas que rodaban por mi pecho. 
Era tanto el calor que nos pasábamos
los cubitos de hielo, goteaban
en tu boca y la mía.

Y más tarde encontraste
una piel de limón sobre mi vientre
y algún granito de pimienta rosa.

-Ya no me gusta el whisky, tomaría...
un segundo gintonic.

-Pero esta vez será con cardamomo...

martes, 17 de marzo de 2015

EL FANTASMA

De nuevo no me queda otra salida
que volver a agarrarme a tu recuerdo
para sobrevivir. Nunca has sabido
en cuántas ocasiones
acudí a refugiarme en tu fantasma.

Cada vez que la vida me enseñaba los dientes
y mira que lo ha hecho con empeño
vislumbraba tu boca en mi horizonte
sin que tú ni siquiera sospecharas
que me estabas salvando de morir.

Podía haber disuelto
mis penas en alcohol o en cocaína,
o regalar mi cuerpo
cuando era deseable
a otros cuerpos hambrientos.

Pero nunca lo hice, no sé cómo
aparecías siempre, inasequible,
a tiempo de sacarme del abismo,
a ofrecerme tu carne de utopía,
la humedad deliciosa de tus labios.

Y nos besábamos, vaya si nos besábamos,
me dormía contigo; de mañana
ya veía las cosas de otro modo,
ya podía enfrentarme
a todos los ejércitos.

Y fíjate qué cosa más curiosa
que nunca eché de menos
tu realidad tangible, tu presencia
en mi vida cotidiana,
solo quise quererte y te quería.

Y todavía hoy, que ya estás muerto,
otra vez sin saberlo,
sigues viniendo a mí cuando te llamo.

     

domingo, 15 de marzo de 2015

NORTE-SUR

Porque también he perdonado
que alguna vez dejaran de quererme,
o he sufrido el silencio y la derrota.
(Teresa Núñez)


Porque así estamos hechos,
de éxitos y fracasos, victorias y derrotas,
ahora toca perder;
quizá no supe a tiempo que el amor
no era más que una guerra
con su propia estrategia, minuciosa y difícil,
un implacable juicio cotidiano
en lugar del remanso que soñaba.

Ahora me vapulea
un viento huracanado que tan pronto
me llega desde el sur como del norte
y me sacude el alma sin clemencia.

Desde el sur, la emoción irracional,
la tristeza sin causa confesable,
la absurda soledad, contradictoria
con el gélido cierzo
de la razón, que desde el norte sopla
cargado de argumentos concluyentes.

Y ya no sé qué hacer para encontrar
un mínimo equilibrio entre ambas partes.

Tendría que hacer algo, por ejemplo
caminar por el campo hasta perderme
donde se acaba el mundo,
regando con mis lágrimas las flores amarillas
que me encuentro a mi paso
y que brote una eterna primavera
o escribir con la sangre que me sobra
el poema más triste.

Pero no alcanzo nunca tan altos objetivos;
después de contemplar varias opciones
casi siempre termino,
irremediablemente, haciendo el tonto.


domingo, 28 de diciembre de 2014

NO ME TIENTES

No me tientes, amor, que me conozco,
mira que me he tomado dos gintonics,
que hace frío esta noche,
que estoy un poco harta de abrazarme a mí misma,
que suena el contrabajo, la trompeta
y la voz de Chet Baker me susurra al oído
algunas cosas dulces en inglés
que no quieras saber lo bien que suenan.

No me tientes, amor, que igual me olvido
de las buenas costumbres
y escondo entre tus brazos la tristeza
y comienzo a besarte y no termino
hasta que me disuelvas en saliva.

No me tientes, amor,
no juegues a rozarme sin querer
porque sé que tú quieres y yo quiero
y no me pienso andar con disimulos.

Que ya somos mayores,
que te estoy avisando,
que no podrás decir que no sabías,
que no tengo principios,
que me importa muy poco lo que ocurra mañana.

Que hoy es hoy, esta noche, los dos rotos,
la música, la vida,
la soledad cansada de estar sola.



lunes, 10 de noviembre de 2014

YO LO HE VIVIDO

¡Oh, volver a sentir lo que era eso!
Y ni siquiera necesito tanto
ya es menos lo que pido;
simplemente creerme
que un día lo sentí
intempestivamente
cuando más descuidada andaba de esperarlo.
(Carmen Martín Gaite Farmacia de Guardia)

¡Qué deprisa se olvida, cómo desaparecen
las huellas de la piel sin dejar rastro
cuando se le echa encima
el ácido vitriolo del vacío!

¡Y cómo permanece
la rabia carcomiendo la memoria,
diluyendo el más leve recuerdo de ternura!

Si parece imposible haber sentido
aquel escalofrío, aquel calambre
que cegaba la mente
y que escondía el miedo y la tristeza.

Cuando solo era el cuerpo el que mandaba
sin hacerse preguntas,
cuando cualquier instante
era eterno y la noche no quería dormir
por no dejar de amar.

Cuando brillaba el sol entre la lluvia
y era hermoso vivir.

Yo sé que lo he vivido,
                                    no sé cuándo
se nos murió la piel,
cómo dejamos que nos invadieran
los fantasmas siniestros del orgullo
y les hicimos sitio en nuestra cama,
qué hielo venenoso emponzoñó los días,
qué frío nos llenó
de escarcha la esperanza.

Yo sé que lo he vivido, yo lo sé...

viernes, 24 de octubre de 2014

CERRADO

Tal vez en una esquina de la noche
nos hemos visto y nunca lo sabremos.
(Juan Vicente Piqueras, Adverbios de lugar)
Quise que me mintieras
y no me hiciste caso,
no dejaste un resquicio
por donde escabullirme
de tanta realidad irrespirable. 

Por qué tenía que ser
todo tan rigurosamente cierto,
por qué no era posible
inventar la belleza un rato al día.
 
Quise cerrar mi alma a más dolor inútil,
quise cerrar mi mente a más sueños absurdos,
quise cerrar mi cuerpo a más caricias rotas.

Y no te vi pasar ni tú me viste;
tanto cerrar los ojos a la vida,
tanto cerrar la puerta a nuevos pasos.


martes, 14 de octubre de 2014

ABRAZO


Hay veces que la noche pierde pie
cuando llega a traición la madrugada
andando de puntillas
para darle una tregua a la tristeza
y convertirla en besos,
disolver en saliva las edades
y quitarle la ropa.
Y los cuerpos
-que no tienen principios ni vergüenza-
de pronto se amotinan, se licúan,
se hacen agua, enredados
en la engañosa fiebre del abrazo.

jueves, 20 de febrero de 2014

LA FRONTERA DE LOS CUERPOS

Y abolir la frontera de los cuerpos,
detenernos, subiendo la escalera,
a besarnos en todos los peldaños.
(Leopoldo Alas Mínguez)
 
Y sería tan fácil
si no se interpusiera
entre los dos el miedo a desnudarnos
si fuéramos capaces
de mirarnos un poco más adentro
de la piel que nos cubre
 
entonces nos veríamos la soledad desnuda
tal vez reconociéramos
algún dolor
o quizás un vacío semejante
en los ojos del otro
y saltáramos juntos la valla de los cuerpos.  


miércoles, 21 de agosto de 2013

UNA VEZ MÁS, LA LUNA

Ladran algunos perros a lo lejos
y los grillos desgarran el silencio
con descaro de niños malcriados;
el reloj de la torre
se empeña en dar los cuartos cada cuarto
recordándome el tiempo.

Pero a mí no me importa qué hora marca
porque a según qué horas ya no hay horas,
solo queda
la soledad sonora de esta noche
una luna imposible y un gin-tonic.

Y una pereza inmensa para pensar en nada
porque quizá me sobran cosas en que pensar.

Una se agarra al vaso y a la luna
y se deja llevar y acaso llora
sin saber bien la causa,
por el placer malsano de llorar
sin dar explicaciones.

Explicaciones hay más que de sobra
pero han dado las tres en el reloj,
será mejor dejar las cosas como estaban.

Ocurre que la noche de mañana
esta luna infinita empezará a menguar
si no viene algún dios a remediarlo.

martes, 2 de julio de 2013

NO QUIERO

No volveré a tener los ojos tristes
ni lloraré unas lágrimas estériles.
No quiero ahogar mi voz en un sollozo
ni dejaré que mueran mis abrazos
sin estrechar un cuerpo
que los sepa apreciar en lo que valen.
   
No quiero tener ganas de morirme,
tengo mucho que hacer
para perder el tiempo en victimismos
voy a seguir en pie
con la mirada puesta en un futuro incierto
y enseñando los dientes a la vida.

Hasta aquí hemos llegado,
mis ojos están secos
ya nadie podrá nunca hacerme daño.
No volveré a llorar si no es de gozo.

jueves, 6 de junio de 2013

LA PURA SINRAZÓN

Amo el puro capricho que te excita,
lo que no tiene domicilio y fecha,
lo que brilla en los cielos y en la punta
ferviente de la lengua.
(Francisco García Marquina Esto no es una pipa)





A mí me gusta amar sin más motivos
que los que impone el inefable impulso
la pura sinrazón
la prueba incontestable de la piel.
   
A mí me gusta amar sin gratitudes
sin lógicas razones ni porqués
igual que amo a la noche
igual que amo a una vida
que ni siquiera sé si me conviene.

Y es que la gratitud es otra cosa
tiene algo de contraprestación
y a mí me gusta amar graciosamente
a quien mi cuerpo elige
sin consultar cuál es mi parecer.

Es el gozo simplísimo de amar
suficiente para sobrevivir
a las pequeñas muertes
que me acechan en todas las esquinas.

Porque me gusta andar sobre los pasos
y bajo el mismo cielo que quien amo
envolverme en el aire que le envuelve
y sonreír después sin causa alguna.

martes, 7 de mayo de 2013

POEMA PARA UN SOLO DÍA

Por no tener, no tengo
ni edad de merecer.
(Joaquín Sabina)
 
Por alguna razón que se me escapa
no consigo estar triste
y mira que las cosas se me ponen de cara,
que parece que quieren amargarme este día.

No me caben las velas en la tarta
y es demasiado grande para comerla sola.

Tendré que ir a la calle, como en el Evangelio,
a invitar a mi fiesta a los desheredados,
a aquellos que no tienen
con quien chocar sus copas
ni con quien abrazarse
ni a quien contar las penas.

Nos emborracharemos de tristezas anónimas,
fumaremos la pipa de la guerra sin armas,
la del silencio sordo,
la del dolor callado,
la de los sueños rotos como el cristal más frágil.

Beberemos las noches en que fuimos felices,
cada uno las suyas y, juntos, las de todos;
porque todos tuvimos una noche gloriosa
que mereció la pena haber vivido.

Voy a felicitarme por los años pasados,
los que me cincelaron el cuerpo y el espíritu
a golpe de martillo,
los que me hicieron fuerte,
los que me hicieron sabia,
los que empaparon todas las lágrimas perdidas.

Por alguna razón no consigo estar triste.

viernes, 26 de abril de 2013

¿NUEVE O VEINTINUEVE?

Hoy ha sido, mi amor, tu cumpleaños
y no sé cuántos cumples.
Serían veintinueve si estuvieras,
pero no estás;
así que digo yo que serán nueve.

No hemos soplado velas de tu tarta,
casi estoy por decirte
que nadie se ha acordado, ni siquiera la abuela.
Hemos estado hablando de otras cosas,
de cosas que suceden a pesar de la fecha.

Hoy he vuelto a estar triste igual que muchas veces,
pero no era por ti,
era porque la vida, vida mía,
sigue sin darme tregua.
Sin dejarme un minuto para llorar tu ausencia.

Porque hay otros dolores que se imponen
con una inmediatez tan invasiva
que enmudecen tu risa y mi vacío.

Porque llorar por ti sería un lujo
que ni siquiera puedo permitirme.

Pero a treinta minutos de que acabe tu día
quiero tomar contigo este gin-tonic
-que ya tienes edad-
y que soples las velas que alumbran la tristeza.

Sin pensar si son nueve o veintinueve.

miércoles, 13 de febrero de 2013

NOCHE DE PIEDRA

Quizá si alguna vez me hubieras dicho
lo que tanto esperé que me dijeras
no te hubiera creído
                               y sin embargo,
hoy, que ya no me puedes decir nada,
me ha dado por pensar
que tú también me amaste.

Porque vivimos juntos muchas cosas
y a los dos nos mojó la misma lluvia.

Vimos amaneceres imposibles,
contemplamos las fases de la luna,
escuchamos atentos a los grillos
y enmudeció su canto nuestra boca.

Recorrimos idénticos caminos
en dirección opuesta, nos cruzamos
y no pudimos desandar lo andado.

Y guardamos silencios elocuentes
apenas sin rozarnos;
                               también juntos
a través de distancias insalvables
vimos cómo la vida
se nos iba escurriendo entre los dedos.

Yo no me daba cuenta
del frío que me helaba aquella noche
de piedra silenciosa.
                                    Sólo sabía
que no habría otras noches como aquélla.

Hoy
me ha dado por pensar que me quisiste
y va para dos años que estás muerto.

miércoles, 6 de febrero de 2013

ALERTA

No dejemos que muera nuestra rabia
y se disuelva en la tristeza estéril.
No.

Hemos de alimentarla cada día
como se cuida a un hijo,
regarla con la sangre
que brota de las llagas de injusticia.

No permitamos que la indiferencia
nos apague la ira.
No.

Debemos avivarla
en nuestro corazón incandescente
hasta que alcance el cenit
y arrase a los rufianes.

Sacúdeme si ves que me adormezco
o me distrae el paso de las nubes.

Aléjame si acaso me embriagara
el vino de tu boca o cerrara los ojos
al rozarme tu cuerpo. 

No dejes que me olvide,
no bajemos la guardia ni un instante.
Ahora lo que importa es liberarnos.

Ya habrá tiempo, después, de ser felices.

jueves, 29 de noviembre de 2012

SEGÚN

...y me cuesta escribir la palabra amor
porque el amor es una cosa y la palabra amor es otra cosa
y sólo el alma sabe dónde las dos se encuentran.
(Juan Gelman)
Hoy me da por pensar que las grandes palabras
guardan significados diferentes
según quién las escriba o las pronuncie
y en según qué momento;
según quién las espere, según soplen
huracanes o brisas.

Porque son medicina o alimento
según el alma duela o pase hambre,
bebidas que emborrachan, drogas duras,
narcóticos que duermen el orgullo
y empañan el espejo
según hieran las dudas razonables
de la propia conciencia.

Cerca, lejos, amor o soledad,
amigo, vida, muerte, destino o esperanza,  
palabras que se adaptan
al exacto contorno de la herida
según toque
ser víctima o verdugo de uno mismo.

Justifican errores o maquillan verdades,
verdaderas según cómo se mire.

sábado, 10 de noviembre de 2012

VACUNA

No es cierto que las penas
nos sirvan de vacuna de otras penas,
no es verdad que nos salven de tristezas futuras,
no hay un cupo previsto.
Es mentira, nos dejan el alma en carne viva
de manera que escuece hasta el más leve roce.

Lo que ocurre, tal vez, es que aprendemos
a vivir con lo puesto
y se nos forman surcos de amargura
que apenas maquillamos de paciencia;
ya ni siquiera queda recurrir a las lágrimas
y vaciar el tanque por un rato.

Cuando se pudren dentro los dolores
la espalda se nos carga,
caminamos despacio,
los ojos pierden brillo,
la piel se vuelve opaca
y nos hacemos viejos de repente.

Sólo queda el recurso de de agarrarse a unos años
que a lo mejor también fueron mentira.
Pero eso es lo de menos.

jueves, 8 de noviembre de 2012

MAÑANA


He aprendido a vivir el momento presente
disfrutando o sufriendo, según toque.
Y es que las cosas tristes me ocurrieron
hace un millón de años,
ya no me importa nada lo que venga.

Esto debe de ser algo muy parecido
a la decrepitud irrevocable,
pero me da lo mismo si mañana
no existo, mal que bien
creo que he terminado mis deberes.

Amarnos es un lujo
que tal vez no podamos permitirnos,
-qué le vamos a hacer, más se perdió en la guerra-
la tristeza se cura con el tiempo;
lo que no tiene cura es mi manía
de soñar lo imposible. Afortunadamente.

Y este afán insensato
de agarrarme a una vida
empeñada en echarme de su lado.

martes, 6 de noviembre de 2012

LAS HORAS MUERTAS

Hace bastante tiempo
que debería haber cerrado el ojo
porque sé que a las siete
sonará sin piedad el artefacto
y me echará a empujones de la cama.

Pero qué voy a hacer si me pierde la noche
y a estas horas me da por querer a la gente;
cuando queda en silencio la prisa y la rutina
y da igual que se rompan los principios.

A partir del momento en que se duermen
los minutos previstos,
queda el tiempo infinito de encontrarse
con la verdad oculta en lo callado.

Esa forma tan dulce de querer a los otros
sin que atisben siquiera que los pienso,
ese modo tan cierto de extrañarlos,
esos nombres que invaden mi memoria,
algunos muertos y otros bien presentes,
pero todos ajenos a mis noches.

Me voy a ir a dormir, a ver si hay suerte
y vienen en mis sueños a buscarme.

martes, 11 de septiembre de 2012

QUERER

Querer es verbo irregular, tan raro
que cambia la raíz según el tiempo
y engaña al que se empeña en conjugarlo
cuando el presente viene de un pasado imperfecto,
más bien indefinido.

El futuro es el tiempo más difícil
con tantas erres dobles:
te querré, me querrás, nos querremos, acaso,
contra cualquier marea y cualquier viento
de fuerza variable.

Lo malo es que se debe conjugar a dos voces
con diferentes modos de quererse.
Y es que el indicativo sólo indica
el hecho sin adornos,
mientras que el subjuntivo necesita
detrás una oración. Subordinada.

Mas el peor de todos es el condicional:
¡Ay, cómo te querría
si consiguieras ser otra persona!