sábado, 13 de marzo de 2021

A ÚLTIMA HORA

Voy a hablar de la muerte suspendida allí lejos.
Siempre miramos fijos. Mas no vemos lo cierto.
(Gabriel Celaya)

No he preparado frases lapidarias 
para que las recuerden en mi velatorio, 
tampoco inolvidables gestos de despedida 
tal como si cantara La mamma morta. 

Y es que después de todo, 
morirse no es tan épico, 
es solo un paso más, 
un hecho sin apenas importancia 
y el único realmente previsible. 

Tal vez muera pensando
en quién se ocupará 
de regarme las plantas, 
quién sacará a mi perra; 
y quizá me sonría por la multa 
que nadie pagará al Ayuntamiento. 

En esa última hora ya no voy a decir 
todo lo que callé durante años
Ya no será momento ni lugar 
para abrirme en canal ante mis deudos. 

Tuve tiempo de sobra y no lo hice, 
qué podría contar que ellos no sepan. 
Será mejor dejar las cosas como están 
y marchar dulcemente y sonriendo.

lunes, 8 de marzo de 2021

HOY, 8 DE MARZO

 

Hoy sé que soy mujer como todos los días,
aunque hoy quizá lo siento especialmente. 
Nunca quise ser hombre, aun sabiendo 
que para ellos vivir era más fácil, 
porque debían ser personas importantes 
y les dieron los medios para ello. 

A muchas de nosotras nos dijeron 
si tú te casarás, eres muy mona, 
si tendrás a tu puerta 
una fila muy larga de ingenieros, 
notarios, cirujanos, 
que te van a tener como una reina. 

Enamórate bien, quiérele mucho, 
pero asegúrate 
de que sea el mejor de los mejores. 
Lo que luego ocurrió 
no era lo que estaba en el programa 
y hubo que reinventarse 
sin tener herramientas ni armas de combate. 

A golpes del instinto, 
con el amor como único talento, 
inventando la vida cada día, 
una ha llegado al borde de la decrepitud 
sin nada entre las manos, 
tan solo la memoria y un impulso 
irracional, absurdo, de aferrarse a la vida. 

De ser capaz aún, a estas alturas, 
de amar con toda el alma y todo el cuerpo 
sin que nadie se entere, en el silencio, 
en el sordo silencio de la casa. 
Sobrevivir un día tras de otro 
para nada en concreto, para nada. 

Pero a pesar de todo 
nunca quise ser hombre.

domingo, 7 de marzo de 2021

RESISTIR

 

El beso que me diste en el futuro
me llamaba a lo lejos… 
(José Luis Zúñiga) 





Este cansancio antiguo 
de conjugar el verbo resistir 
en pasado, en presente y en futuro 
acabará conmigo más temprano que tarde. 

Resistí en el pasado 
ese dolor atroz y tan obsceno 
de ser madre sin hijo -lo resistí a pie firme- 
y algún otro regalo que el destino me había preparado. 

Resisto en el presente 
la soledad que cubre mis paredes, 
el silencio que atruena en la mudez de casa, 
la distancia, la pérdida, el recuerdo que ya solo es olvido. 

Resistiré mañana, 
si la muerte no viene a remediarlo, 
esas tristes miserias de un cuerpo ya vencido 
y quizá mi memoria solo quiera acordarse de un beso que me diste en el futuro.

miércoles, 10 de febrero de 2021

LLUEVE

Llueve, llueve con furia,
en mi ventana llueve con estrépito.

Sobre el cristal helado
yo persigo las gotas con el dedo
mientras pienso en el sol,
en las cálidas noches y el olor de las jaras,
en tomarnos un vino,
en reírnos del mundo,
en escuchar tu voz y besarte sin prisa,
en soñar esas cosas que ya nunca soñamos,
en decir tonterías y que el tiempo
se vaya sin sentir, sin sentir la tristeza.

Con la punta del dedo yo persigo las gotas
como si fueran gotas de sudor en tu cuerpo
rendido sobre el mío tras habernos amado.

 

viernes, 29 de enero de 2021

VIERNES

Es de noche y es viernes, según dice la radio
porque ya no distingo los viernes de los lunes,
el domingo se nota 
porque llaman a misa las campanas.

Es viernes, sin embargo
permanece cerrado el bar de enfrente,
el que antes se llamaba “BAR DER TROYA”;
se le han caído las letras del rótulo brillante
porque ya no arde nada,
ni los sensuales cuerpos caribeños
al son de sus bachatas y sus cumbias
ni la luz diminuta del triste cigarrillo
de un pobre fumador enamorado
que saliera a la puerta de la noche.

Mis hijos, preocupados, me aconsejan
-mámá, ni se te ocurra poner un pie en la calle
que está muy mal la cosa. Yo les digo -tranquilos,
que yo me quedo aquí, incontaminada,
limpia de cualquier polvo –¡más quisiera!-
limpia de cualquier beso
o de cualquier abrazo peligroso.

Tengo el armario lleno
de ropa que compré pensando en verte,
pensando en estar guapa en ese día
que íbamos a arañar un par de horas
a este invierno maldito que nos mata.

Pero aquí estoy, en chándal, 
contemplando la noche levemente borracha,
a salvo del peligro, 
a salvo de la vida y del amor. 
Me moriré perfectamente sana, 
segura y protegida,
nada más que de asco.

 

domingo, 24 de enero de 2021

¿POR QUÉ?

le hago una seña,
viene,
y le doy un abrazo emocionado.

¡Qué más da! Emocionado... Emocionado...
(César Vallejo)

Porque no somos nada y somos todo
porque vivimos solos cada uno
en el pequeño núcleo de lo nuestro
y creemos que amamos y que odiamos
sin saber casi nada los unos de los otros
ni apenas preguntarnos qué le angustia al de enfrente,
qué clase de dolor le mata cada noche,
por qué se esconde en risas engañosas
o en silencios graníticos
que a lo mejor estallan en sollozos
en el refugio de su soledad.

Y porque solo vemos el perfil que nos muestra
-irremediablemente fragmentario-
y no necesitamos más detalles para emitir un juicio,
no vaya a ser que pueda conmovernos
y ponga en entredicho la sentencia.

Declaramos que somos sus amigos
o nos decimos irreconciliables
por una irracional cuestión de piel
sin pensar ni un momento que vivir,
simplemente vivir un día más,
puede ser el empeño más difícil.

Porque nuestras miserias son lo más importante
que nada nos distraiga de lo nuestro,
que nada nos enturbie la mirada
para ver claramente nuestras penas
sin una concesión a las de otros.

Luego, como Vallejo, le hacemos una seña,
se acerca y le abrazamos, no sabemos
qué sacude su pecho de esa forma, 
casi casi parece que estuviera llorando. 

viernes, 8 de enero de 2021

NIEVE

 

Miro embobada cómo caen los copos
silenciosos y blancos
a la indiscreta luz de la farola
en una sucesión inacabable
que me embruja y me deja
sin voluntad ni afanes, igual que cuando miro
el crepitar del fuego. Es algo extraño,
una atracción fatal que me hipnotiza.

Solo veo tu nombre volando en cada copo
y te siento pegado a mi costado
contemplando las ramas que se visten 
de este frío tan cálido
mientras de vez en cuando nos besamos
y sonreímos sin decirnos nada.

martes, 15 de diciembre de 2020

A RAS DE TIERRA

 

Yo soy una mujer a ras de tierra, 
nadie busque en mis versos arcoíris, 
amapolas o lunas como témpanos.
 
Encontraréis personas 
que sufren y que aman y que mueren 
de soledad, que luchan cada día 
sin saber ni por qué, 
una supervivencia por instinto 
contra un mundo imposible; 
que se equivocan una vez tras otra, 
que tal vez sean felices un instante
tropezando con piedras parecidas, 
aun sabiendo seguro
que el cálido consuelo de otro cuerpo
es igual de fugaz que una perseida

Personas que resisten, resisten y resisten 
sin siquiera pensar por qué resisten 
a la muerte, al dolor, a la miseria, 
al hecho incuestionable de vivir 
contra cualquier pronóstico optimista. 

Es esa gente heroica sin saberlo
la que quiero contar en mis poemas.

AYER

 

Más tarde sólo vemos cómo se aleja un río 
que llamamos amor, en la distancia. 
(Manuel Conde) 
A veces adivino en otros labios 
el rastro de tus besos, viejas complicidades 
que vienen de otro tiempo
en el que yo no estaba. 

Y me asalta el recuerdo de mis noches 
-mis larguísimas noches de copas y guitarras 
y sapos cancioneros- cuando de amanecida, 
casi naciendo el día entre los montes, 
volvía a enamorarme para siempre. La boca 
se me quedaba seca de tabaco y canciones, 
y me bebía el agua de otra boca. 

Eran noches hermosas, parecía 
que nunca, nunca, fueran a acabarse 
 pero son de otro tiempo 
en el que tú no estabas.

Hoy quisiera mostrarte aquellos días 
y los santos lugares en los que fui feliz. 
Y haber estado en todas tus andanzas. 
Sin embargo nos hemos convertido 
en dos personas demasiado tristes. 
Solo nos regalamos el cansancio 
y este miedo a lo poco que nos queda.

miércoles, 2 de diciembre de 2020

BAILE

 

Hay tardes que te olvidas
de que el mundo se hunde
y, sin salir de casa, un universo entero
se abre ante tus ojos
en un atardecer de rojos fascinantes.
Y Chavela te pone la mano donde sabe,
donde nacen las ansias de vivir
que ya creías muertas, Macorina.
Hay tardes en que bailas descalza diecinueve
días y muchas más
de quinientas mil noches
si se ponen a tiro de tus pasos
y descubres de pronto que estás viva,
que el pasado no existe y el futuro
tan negro que nos pintan
tan solo es un mal sueño.
Ya no te duele nada,
ya no tienes edad ni soledades,
solo existe el instante
de una mujer que baila.