La cosa más bonita de fumar es mirar la neblina azulada cuando se va a la deriva
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Las horas contadas
JAIME
Este atronador silencio de los pájaros
Vivir con lo puesto
Memoria secreta de una niña bien
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La niebla del tiempo
Premio "Blas de Otero" 2010.
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Antología de poetas contemporáneas
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Poesía amorosa contemporánea
Amor se escribe sin sangre
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Cómo explicar el tono de ese traje con que visten las hojas en otoño sin que mi verso salga cursi o ñoño, ni maltratar el uso del lenguaje. Busco en algún rincón de mi equipaje mis recuerdos de rimador bisoño y encuentro algún poema tan gazmoño que cualquiera me puede hacer chantaje.
Desisto de ese plan tan ambicioso de explicar tantas luces y colores porque jamás podré salir airoso
de cometidos tan abrumadores. Quizá otro tema menos glamouroso me consiga el favor de los lectores.
Hoy tengo una alegría entreverada, como el buen jamón, de envidia negra.
Ayer vi en internet que estaba seleccionada para el primer premio de poesía "JUAN VAN HALEN", convocado por el Ayuntamiento de Torrelodones, al que tuve la osadía de presentarme. No sé si lo habría hecho de haber sabido que también se presentaba él, mi maestro, al que debo todo lo que sé de este ingrato y apasionante oficio.
No estaba nerviosa, esa es la verdad; esperaba el resultado con la misma fe con la que miro el cuponazo. Solo haber pasado la primera selección y estar entre los finalistas ya era para mí un gran triunfo.
Y esta mañana, al abrir el correo, me he encontrado con la noticia: lo ha ganado Enrique Gracia Trinidad, ex aequo con Aurora Salvador Rosa a quien no tengo el placer de conocer.
Saber que el ganador ha sido él -mi maestro, insisto- endulza mi derrota. No sé si llegaré alguna vez a algo; dado la edad que tengo, no me queda mucho tiempo; pero sí sé que estoy en el buen camino gracias a su ejemplo y a sus enseñanzas. Su designación dotará de prestigio a este premio literario recién nacido y elevará el nivel de exigencia para años posteriores y eso siempre es bueno para la poesía.
Aunque ya lo he hecho personalmente, quiero mandarle desde aquí mi abrazo más apretado y mi felicitación más sincera.
Los colores inciertos de la tarde
sosiegan los impulsos, atenúan los sueños desmedidos y cualquier emoción exagerada.
Porque también los sueños se ponen amarillos por los bordes y se caen de los árboles; mañana crujirán pidiendo auxilio cuando los pisoteen en la boca del metro los viandantes.
La tristeza tiene un tono rojizo un poco ambiguo que no acaba de ser triste del todo, en esta soledad que no está sola porque sé que me piensas y te pienso esta noche, a las cero treinta y cinco, con la segunda copa medio muerta y los cubos de hielo desahuciados.
Es enternecedor ese esmero tan tuyo en lograr la excelencia del destrozo sin una concesión a la chapuza; ese don especial de llamar a las cosas por su nombre.
Se trata de no dejar resquicio a la esperanza ni piedra sobre piedra; de matar los recuerdos, no vaya a ser que alguno fuera hermoso y nos traiga de pronto
un instante de duda inoportuno.
Me lo dijiste con esa forma tuya de mirarme y esa necesidad de hacerme daño.
Con ese virtuosismo que despliegas solo para alcanzar la máxima expresión de la derrota.
Sé de buena tinta que el día 15 de octubre nuestro amigo Luismi nos deleitará con la lectura de una selección de sus poemas. De telonera lleva a una tal Ana Montojo, que también leerá unas cuantas cosas.
También sé de buena tinta porque los conozco bien, que a los dos les encantaría que los acompañárais. Así que, please, id haciendo un hueco un vuestras agendas.
¡Ah! y además los presenta el maestro Enrique Gracia. Un verdadero lujazo.
Quiero agradecer a la gran poeta Cris Gª Barreto que me haya otorgado el premio DARDOS. Esto demuestra que reina el compañerismo entre colegas y que todos aprendemos de todos. Gracias, Cris.
Yo por mi parte se lo entrego a:
Cock: por los tesoros musicales que nos regala y las curiosidades que nos descubre. Y porque es mi amigo del alma.
Rosa Jimena: porque sus poemas son como dardos que se clavan en el alma.
Marina Tapia: porque es una artistaza como la copa de un pino que lo mismo sabe dorar una lubina que disertar de ciencias y aun de arte, pero sobre todo es una poeta inconmensurable.