domingo, 24 de enero de 2021

¿POR QUÉ?

le hago una seña,
viene,
y le doy un abrazo emocionado.

¡Qué más da! Emocionado... Emocionado...
(César Vallejo)

Porque no somos nada y somos todo
porque vivimos solos cada uno
en el pequeño núcleo de lo nuestro
y creemos que amamos y que odiamos
sin saber casi nada los unos de los otros
ni apenas preguntarnos qué le angustia al de enfrente,
qué clase de dolor le mata cada noche,
por qué se esconde en risas engañosas
o en silencios graníticos
que a lo mejor estallan en sollozos
en el refugio de su soledad.

Y porque solo vemos el perfil que nos muestra
-irremediablemente fragmentario-
y no necesitamos más detalles para emitir un juicio,
no vaya a ser que pueda conmovernos
y ponga en entredicho la sentencia.

Declaramos que somos sus amigos
o nos decimos irreconciliables
por una irracional cuestión de piel
sin pensar ni un momento que vivir,
simplemente vivir un día más,
puede ser el empeño más difícil.

Porque nuestras miserias son lo más importante
que nada nos distraiga de lo nuestro,
que nada nos enturbie la mirada
para ver claramente nuestras penas
sin una concesión a las de otros.

Luego, como Vallejo, le hacemos una seña,
se acerca y le abrazamos, no sabemos
qué sacude su pecho de esa forma, 
casi casi parece que estuviera llorando. 

viernes, 8 de enero de 2021

NIEVE

 

Miro embobada cómo caen los copos
silenciosos y blancos
a la indiscreta luz de la farola
en una sucesión inacabable
que me embruja y me deja
sin voluntad ni afanes, igual que cuando miro
el crepitar del fuego. Es algo extraño,
una atracción fatal que me hipnotiza.

Solo veo tu nombre volando en cada copo
y te siento pegado a mi costado
contemplando las ramas que se visten 
de este frío tan cálido
mientras de vez en cuando nos besamos
y sonreímos sin decirnos nada.

martes, 15 de diciembre de 2020

A RAS DE TIERRA

 

Yo soy una mujer a ras de tierra, 
nadie busque en mis versos arcoíris, 
amapolas o lunas como témpanos.
 
Encontraréis personas 
que sufren y que aman y que mueren 
de soledad, que luchan cada día 
sin saber ni por qué, 
una supervivencia por instinto 
contra un mundo imposible; 
que se equivocan una vez tras otra, 
que tal vez sean felices un instante
tropezando con piedras parecidas, 
aun sabiendo seguro
que el cálido consuelo de otro cuerpo
es igual de fugaz que una perseida

Personas que resisten, resisten y resisten 
sin siquiera pensar por qué resisten 
a la muerte, al dolor, a la miseria, 
al hecho incuestionable de vivir 
contra cualquier pronóstico optimista. 

Es esa gente heroica sin saberlo
la que quiero contar en mis poemas.

AYER

 

Más tarde sólo vemos cómo se aleja un río 
que llamamos amor, en la distancia. 
(Manuel Conde) 
A veces adivino en otros labios 
el rastro de tus besos, viejas complicidades 
que vienen de otro tiempo
en el que yo no estaba. 

Y me asalta el recuerdo de mis noches 
-mis larguísimas noches de copas y guitarras 
y sapos cancioneros- cuando de amanecida, 
casi naciendo el día entre los montes, 
volvía a enamorarme para siempre. La boca 
se me quedaba seca de tabaco y canciones, 
y me bebía el agua de otra boca. 

Eran noches hermosas, parecía 
que nunca, nunca, fueran a acabarse 
 pero son de otro tiempo 
en el que tú no estabas.

Hoy quisiera mostrarte aquellos días 
y los santos lugares en los que fui feliz. 
Y haber estado en todas tus andanzas. 
Sin embargo nos hemos convertido 
en dos personas demasiado tristes. 
Solo nos regalamos el cansancio 
y este miedo a lo poco que nos queda.

miércoles, 2 de diciembre de 2020

BAILE

 

Hay tardes que te olvidas
de que el mundo se hunde
y, sin salir de casa, un universo entero
se abre ante tus ojos
en un atardecer de rojos fascinantes.
Y Chavela te pone la mano donde sabe,
donde nacen las ansias de vivir
que ya creías muertas, Macorina.
Hay tardes en que bailas descalza diecinueve
días y muchas más
de quinientas mil noches
si se ponen a tiro de tus pasos
y descubres de pronto que estás viva,
que el pasado no existe y el futuro
tan negro que nos pintan
tan solo es un mal sueño.
Ya no te duele nada,
ya no tienes edad ni soledades,
solo existe el instante
de una mujer que baila.

viernes, 30 de octubre de 2020

LLANTO

En un mundo asolado por el miedo,
partido en mil pedazos, 
donde reina el dolor y la miseria, 
donde el hambre se extiende como aceite 
y se hace fuerte el odio 

cómo volver la vista a lo doméstico, 
a las pequeñas penas, antes insoportables, 
al abrazo imposible, 
cómo soñar un beso o deleitarse 
con los ojos cerrados 
en un recuerdo hermoso ya sin rostro ni nombre. 

Si ya no queda nada 
y las pasiones ciegas han mutado 
en un dulzor ambiguo sin fuego y sin aristas, 
una suave nostalgia resignada 
de lo que pudo ser si hubiera sido.

jueves, 15 de octubre de 2020

Y DE REPENTE UN DÍA


Y de repente un día despertamos 
con nuestro mundo vuelto boca abajo.
 
Esta vez nuestros ojos 
no iban a contemplar la primavera 
que fuera reventaba ajena a este desastre, 
mientras todos en casa, detrás de los cristales, 
mirábamos las calles desahuciadas, 
sin niños en los parques, sin viejos paseando, 
sin jóvenes riendo y amándose en lo oscuro. 

Hubo tres lunas llenas, brillantes y rojizas, 
colgadas en el cielo para nadie, 
−ya no escribían versos los poetas
ni se besaban los enamorados 
bajo su luz de plata− 
solo para los gatos callejeros 
que maullaban hambrientos 
ante el cierre de acero de los bares. 

Dejamos de mirar a los desheredados 
porque ahora nosotros –¡ay, nosotros!− 
debíamos pensar en lo perdido, 
en los días de vino y rosas de ayer mismo, 
lamernos las heridas y masturbar el miedo;
había mucha prisa en buscar un culpable
y comenzar a odiarnos con la cara tapada. 

Se hicieron infinitas las distancias, 
la tierra se volvió un campo de minas, 
no leíamos cuentos a los niños,
había que contar las cifras del espanto, 
comparar el montante con los otros países 
y, con un vergonzante regocijo, 
celebrar si sumaban 
unos pocos más muertos que nosotros. 

Nos hicimos peores de lo que éramos antes 
y eso que parecía difícil superarlo. 
Pero no cabe duda
de que todo lo puede el hombre blanco.

domingo, 4 de octubre de 2020

SE FUE TODO

Se fue todo, 
lo mismo que un suspiro 
dentro de un viento de nubes y tormenta. 
(Rodolfo Serrano) 

Ni un alma por el campo esta mañana 
radiante y silenciosa. Yo camino despacio, 
no hay prisa en este tiempo tan extraño 
y parece mentira que sea cierto 
todo eso que dicen que nos pasa. 

Nada me calma más que este rumor del campo, 
el silencio que rompen mis pisadas 
sobre las hojas secas, los sonidos 
de pájaros citándose en su idioma 
y ese el beso del aire 
que acaricia mi piel abandonada. 

 Al lado de mis pasos camina otra mujer 
que alguna vez fui yo, mirando hacia adelante, 
con prisas por comerse aquella vida 
que luego acabaría devorándola. 

Y lleva de la mano a una niña pequeña 
de largas trenzas negras 
con un esparadrapo en la rodilla, 
presagio de otros golpes que sería 
bastante más difícil cicatrizar. 

Voy pensando esas cosas sin ton ni son, 
de manera inconexa me asaltan las imágenes 
de mis vidas antiguas, 
me pasan por delante como dicen 
que ven su historia los agonizantes. 

Pero curiosamente 
ya no siento añoranza de otros tiempos, 
salvo del hijo, claro, del hijo y su sonrisa, 
del hijo y sus abrazos, del hijo siempre. 

El pasado cumplió su cometido 
de escultor del presente, 
como el viento modela hasta las rocas 
que antes eran tan duras. 

Y el futuro… el futuro era esto, 
pasear por los campos en otoño 
y dejar que me bese el sol y el viento, 
que esta dulce humedad, esta tibieza 
se extienda lentamente por mi pecho.

domingo, 27 de septiembre de 2020

TRANSPARENTE

Poco a poco me he vuelto transparente,

invisible, translúcida, intocable

como un ser asexuado, una medusa

que no puede rozarse por si abrasa.

 

Parece que mis labios de repente

se hubieran congelado, que mis manos

fueran bloques de piedra sin tacto y sin caricias,

sin dedos que enlazar, que mi cintura

ya no fuera el lugar donde posarse

las tuyas como pájaros sin rumbo.

 

Tal vez es que estoy muerta

y yo no me he enterado

de cuándo fallecí para tus ojos

y soy como un fantasma amigo tuyo

que a ratos te acompaña sin reproches

te escucha, te sonríe y se evapora

sin dejar ni una huella sobre el barro.

 

No sé dónde han quedado los días del deseo,

las noches de los sueños, imposibles,

pero sueños al fin, sueños de vida.

 

Será que nos queremos como hermanos.

viernes, 11 de septiembre de 2020

BANDERA BLANCA

Creo que si algún día, 
si algún día dejaras de dolerme, 
si nunca más volviera a recordarte, 
si desapareciera la sombra de tus manos, 
si no soñara más con tus abrazos 
ni escuchara tu voz en mis insomnios 
ni saliera a la calle pensando en encontrarte 
al doblar esa esquina por la que nunca pasas 
o al entrar a ese bar donde jamás entramos, 
si llegara ese día en el que no escuchara 
tus pasos junto a mí mientras camino 
ni sintiera tu mano en mi cintura, 
si llegara ese día en el que no esperara 
ver de nuevo tu nombre en el teléfono
ni tuviera presente tu existencia, 

si ese día, mi amor, por fin llegara 
sé que me haría vieja de repente, 
mis manos se pondrían temblorosas y torpes, 
perderían mis ojos el brillo que aún les queda 
y mis pasos se harían lentos y renqueantes, 
ya no me miraría en el espejo 
y quizá me dejara el pelo blanco; 
nunca me pintaría los labios rojo sangre, 
definitivamente perdería la guerra, 
esta batalla inútil contra todos mis años. 

Si ese día llegara alguna vez 
levantaría la bandera blanca, 
me rendiría al fin, sin condiciones.