Mirar de frente es mucho más cómodo
que mirar de reojo o de costado,
duele menos el cuello y la conciencia
aunque ocurre que a veces
una se queda con el alma al aire
y se muere de frío sin remedio.
Si se entornan los ojos se protegen
de la excesiva luz
y encima guardan todos los secretos,
el problema es que salen arrugas y se forma
como una extraña mueca
donde debiera estar una sonrisa.
Una anda por el mundo como puede,
como le da a entender la Providencia,
pero aún no ha aprendido a engañar a la vida
-por raro que parezca a estas alturas-
ni a decirle que no cuando se pone a tiro.
No sé por qué me atraen las aguas pantanosas
donde bracean los desesperados,
los que se pliegan a las injusticias
como a una maldición, los que se dejan
pisar y luego piden perdón por las molestias.
No sé por qué me tiro a la piscina
si apenas sé nadar en mi provecho
cuánto menos para lograr que otro
salga a la superficie
antes de ahogarse en la resignación.
Por qué me nace el caballero andante
si a ciencia cierta sé
que no podré vencer a los molinos.
Por qué me meto en ciertos cenagales
donde lo más seguro es que me hunda.
viernes, 14 de junio de 2013
jueves, 6 de junio de 2013
LA PURA SINRAZÓN
Amo el puro capricho que te excita,
lo que no tiene domicilio y fecha,
lo que brilla en los cielos y en la punta
ferviente de la lengua.
(Francisco García Marquina Esto no es una pipa)
A mí me gusta amar sin más motivos
que los que impone el inefable impulso
la pura sinrazón
la prueba incontestable de la piel.
A mí me gusta amar sin gratitudes
sin lógicas razones ni porqués
igual que amo a la noche
igual que amo a una vida
que ni siquiera sé si me conviene.
Y es que la gratitud es otra cosa
tiene algo de contraprestación
y a mí me gusta amar graciosamente
a quien mi cuerpo elige
sin consultar cuál es mi parecer.
Es el gozo simplísimo de amar
suficiente para sobrevivir
a las pequeñas muertes
que me acechan en todas las esquinas.
Porque me gusta andar sobre los pasos
y bajo el mismo cielo que quien amo
envolverme en el aire que le envuelve
y sonreír después sin causa alguna.
lunes, 3 de junio de 2013
INSOMNIO
Cuando ya no hay remedio
se me vienen encima,
con su verdad a cuestas,
los días que quisiera borrar del calendario.
No quisiera borrarlos,
quisiera regresar a la fecha precisa,
para poder vivirlos de otro modo.
Porque hay días que no sólo se pierden
sino que matan otros muchos días,
los que vienen más tarde
y ya nacen enfermos de rabia y de tristeza.
Y no es fácil encontrar el antídoto
que limpie el sentimiento de lo oscuro
y volver a creer igual que antes.
O tal vez sí,
tal vez tan sólo sea una palabra
la que traiga la paz a mis insomnios.
se me vienen encima,
con su verdad a cuestas,
los días que quisiera borrar del calendario.
No quisiera borrarlos,
quisiera regresar a la fecha precisa,
para poder vivirlos de otro modo.
Porque hay días que no sólo se pierden
sino que matan otros muchos días,
los que vienen más tarde
y ya nacen enfermos de rabia y de tristeza.
Y no es fácil encontrar el antídoto
que limpie el sentimiento de lo oscuro
y volver a creer igual que antes.
O tal vez sí,
tal vez tan sólo sea una palabra
la que traiga la paz a mis insomnios.
martes, 28 de mayo de 2013
FRANCESCA NO ABRIÓ LA PUERTA
Los viejos sueños eran buenos sueños. No se realizaron pero me alegro de haberlos tenido.
(Francesca en Los puentes de Madison)
La mano se engarfió en el picaporte
antes de abrir la puerta a lo imposible
y un diluvio de adioses
inundó en un instante el futuro perfecto.
Porque hay sueños que siempre serán sueños,
no pueden infectarse
de realidad mediocre y de rutina
y mantenerse vivos pese a todo.
Porque la historia juega con ventaja
con su hipoteca a cuestas
de memoria común y de costumbre,
con su hipoteca a cuestas
de memoria común y de costumbre,
de tristeza callada y sucesiva,
de confortable tedio
y acaba levantando un muro inexpugnable.
de confortable tedio
y acaba levantando un muro inexpugnable.
Y si el sueño perdiera su condición de sueño
moriría también más temprano que tarde
según lo que dispone la experiencia.
según lo que dispone la experiencia.
Pero no es menos cierto
que hay que probar la miel
para al menos saber lo que perdemos
y poder recordarlo de por vida.
y poder recordarlo de por vida.
(Imagen de Los Puentes de Madison)
viernes, 24 de mayo de 2013
MIEDO
y mi cuerpo es menudo y minucioso.
Pero tu no sabías
que guardo mil silencios en la boca
y me agarro a la vida como a un clavo
que me quema las manos, y me funde
la soledad y el miedo en el abrazo.
Tú no tienes la culpa, no sabías
la cantidad de amor
que se atrinchera bajo mis vaqueros.
Y se te vino encima una avalancha
de lava incandescente,
apenas se entreabrió la cremallera.
Tu no sabías
que un cuerpo tan pequeño
era capaz de amar tan a lo grande.
Y saliste corriendo hacia un lugar seguro
donde no hubiera riesgo de abrasarte.
Pero tu no sabías
que guardo mil silencios en la boca
y me agarro a la vida como a un clavo
que me quema las manos, y me funde
la soledad y el miedo en el abrazo.
Tú no tienes la culpa, no sabías
la cantidad de amor
que se atrinchera bajo mis vaqueros.
Y se te vino encima una avalancha
de lava incandescente,
apenas se entreabrió la cremallera.
Tu no sabías
que un cuerpo tan pequeño
era capaz de amar tan a lo grande.
Y saliste corriendo hacia un lugar seguro
donde no hubiera riesgo de abrasarte.
sábado, 18 de mayo de 2013
TESTAMENTO
quiero dejar las cosas arregladas,
no vaya a ser que luego
haya problemas con mis descendientes.
Las fotos de otro tiempo rompedlas sin piedad;
ya no soy la mujer que se asomaba
al mundo con los ojos asustados
por su propia esperanza.
Mis relojes parados se los dejo a la prisa
de todos los que corren detrás de un imposible.
Las llaves que no cierran la memoria
probadlas, por si abren el olvido.
Los poemas frustrados que los usen las musas
para que los remate quien encuentre
algún alejandrino aprovechable
y le ponga su nombre y su tristeza.
Y la barra de labios color sangre
que nunca se atrevió a pintar mi boca.
se la lego a algún beso clandestino
y así no pueda eliminar su mancha.
Y para ti, amor mío de una noche,
los versos subrayados
de ese libro que no me devolviste
y un pendiente viudo
para que lo emparejes
con aquel otro que perdí en tu cama.
martes, 7 de mayo de 2013
POEMA PARA UN SOLO DÍA
ni edad de merecer.
(Joaquín Sabina)
Por alguna razón que se me escapa
no consigo estar tristey mira que las cosas se me ponen de cara,
que parece que quieren amargarme este día.
No me caben las velas en la tarta
y es demasiado grande para comerla sola.
Tendré que ir a la calle, como en el Evangelio,
a invitar a mi fiesta a los desheredados,
a aquellos que no tienen
con quien chocar sus copas
ni con quien abrazarse
ni a quien contar las penas.
Nos emborracharemos de tristezas anónimas,
fumaremos la pipa de la guerra sin armas,
la del silencio sordo,
la del dolor callado,
la de los sueños rotos como el cristal más frágil.
Beberemos las noches en que fuimos felices,
cada uno las suyas y, juntos, las de todos;
porque todos tuvimos una noche gloriosa
que mereció la pena haber vivido.
Voy a felicitarme por los años pasados,
los que me cincelaron el cuerpo y el espíritu
a golpe de martillo,
los que me hicieron fuerte,
los que me hicieron sabia,
los que empaparon todas las lágrimas perdidas.
Por alguna razón no consigo estar triste.
lunes, 29 de abril de 2013
viernes, 26 de abril de 2013
¿NUEVE O VEINTINUEVE?
y no sé cuántos cumples.
Serían veintinueve si estuvieras,
pero no estás;
así que digo yo que serán nueve.
No hemos soplado velas de tu tarta,
casi estoy por decirte
que nadie se ha acordado, ni siquiera la abuela.
Hemos estado hablando de otras cosas,
de cosas que suceden a pesar de la fecha.
Hoy he vuelto a estar triste igual que muchas veces,
pero no era por ti,
era porque la vida, vida mía,
sigue sin darme tregua.
Sin dejarme un minuto para llorar tu ausencia.
Porque hay otros dolores que se imponen
con una inmediatez tan invasiva
que enmudecen tu risa y mi vacío.
Porque llorar por ti sería un lujo
que ni siquiera puedo permitirme.
Pero a treinta minutos de que acabe tu día
quiero tomar contigo este gin-tonic
-que ya tienes edad-
y que soples las velas que alumbran la tristeza.
Sin pensar si son nueve o veintinueve.
Serían veintinueve si estuvieras,
pero no estás;
así que digo yo que serán nueve.
No hemos soplado velas de tu tarta,
casi estoy por decirte
que nadie se ha acordado, ni siquiera la abuela.
Hemos estado hablando de otras cosas,
de cosas que suceden a pesar de la fecha.
Hoy he vuelto a estar triste igual que muchas veces,
pero no era por ti,
era porque la vida, vida mía,
sigue sin darme tregua.
Sin dejarme un minuto para llorar tu ausencia.
Porque hay otros dolores que se imponen
con una inmediatez tan invasiva
que enmudecen tu risa y mi vacío.
Porque llorar por ti sería un lujo
que ni siquiera puedo permitirme.
Pero a treinta minutos de que acabe tu día
quiero tomar contigo este gin-tonic
-que ya tienes edad-
y que soples las velas que alumbran la tristeza.
Sin pensar si son nueve o veintinueve.
NECESITO MEJORAR
Por mucho que me empeñe
siempre me quedo corta, no supero
la evaluación continua.
Es cierto que de pronto, sin estudiar apenas,
saco un sobresaliente en utopía,
pero no es suficiente para alcanzar la nota
que exige la existencia.
Porque en esos exámenes
que me pone la vida por sorpresa,
suelo sacar un cero
y se me viene abajo todo el curso.
Estoy ya muy mayor para intentarlo.
Quizá fuera mejor que me rindiera,
nunca levantaré tanto suspenso.
siempre me quedo corta, no supero
la evaluación continua.
Es cierto que de pronto, sin estudiar apenas,
saco un sobresaliente en utopía,
pero no es suficiente para alcanzar la nota
que exige la existencia.
Porque en esos exámenes
que me pone la vida por sorpresa,
suelo sacar un cero
y se me viene abajo todo el curso.
Estoy ya muy mayor para intentarlo.
Quizá fuera mejor que me rindiera,
nunca levantaré tanto suspenso.
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