sábado, 6 de septiembre de 2014

TAL VEZ PUEDA

Tal vez pueda alguno de estos años
escribir un poema de amor, de esos que hablan
de besos y caricias y gemidos,
orgasmos infinitos
y de tocar las nubes con las manos,
tal vez pueda.

Tal vez pueda mirar las amapolas
en los campos de trigo,
una puesta de sol cuando se hunde
en las aguas de un mar inexistente
o la luna ─¡ay, la luna!─
que desde siempre ha dado tanto juego
al vicio solitario de hacer versos,
tal vez pueda.

Tal vez pueda perder
la jodida cabeza y olvidar
que la gente fracasa,
que todos fracasamos casi siempre
en el duro trabajo de querernos
y creer que es posible.
Tal vez pueda.

miércoles, 3 de septiembre de 2014

RESUMIENDO

Podrás imaginar,
cuando cruces la página,
que fue inútil, que nunca
debiste confiar en alguien como yo.
(Katy Parra Carrillo)

Qué le voy a hacer yo
si no pude encajar en los esquemas,
los malditos esquemas
que todos aprendimos desde niños.

Juro que lo intenté con toda el alma,
puse en el asador mi carne y mi ceguera,
pero siempre salía chamuscada
o demasiado cruda,
nunca di con el punto que lograra un pasar.

Es cierto, ya es muy tarde
para intentar andar por un camino
que no tiene final y que tampoco
podría ya empezar desde el principio.

He aceptado que ser feliz es esto:
no hacer daño a quien dice que me quiere,
dormir con la certeza de no ofender a nadie
tan solo por vivir tal como siento.

Que mi risa no hiera, que mi voz no se calle
cuando tenga que hablar, que mis palabras
no digan nada más que lo que dicen
sin que nadie pretenda adivinar
quién sabe qué mensajes escondidos.

Resumiendo:
cuando queda tan poco, he comprendido
-con pena he comprendido- que estar sola
es lo que más se acerca a la felicidad.

jueves, 28 de agosto de 2014

EL TORNADO

El amor acostumbra a andar a ciegas
sin atender apenas las razones
que suele aconsejar el buen sentido.

Ataca casi siempre
por el flanco más débil; se camufla
entre sábanas frías, madrugadas
repletas de derrotas, soledades,
para irrumpir después como una tromba,
un viento enloquecido, una descarga
de vida que descubre de nuevo los sentidos
y despierta al deseo.

Es tan hermoso
que su brillo nos ciega, nos esconde
el peligro, nos engaña;
y nos hace creernos invencibles
para luego matarnos.

Casi nunca sabemos cómo llegó a nosotros,
cuándo y por qué nos inundó los días,
de qué forma caímos en sus redes
para vivir inmersos en un sueño.

Sin embargo
sabemos con certeza cuándo muere.
Y sabemos también que no tiene retorno
como siempre ha ocurrido con la muerte.

sábado, 16 de agosto de 2014

AL FINAL

He llegado al final pero estoy muerta
y no me reconozco en mi cadáver.
Me es tan ajeno
como esas fotos de hace tres mil años
en las que yo reía
y podía llorar todas las lágrimas
que la vida pusiera por delante.

He llegado al final, mas tan exhausta
que no puedo mirarme en el espejo
y volver a vivir mis propias penas,
no digamos
cuando las mismas penas son de otros.

Me he quedado vacía,
ya no siento ni vibro ni palpito,
solo contemplo
cómo pasa la vida
como en una película de miedo
que se olvida al salir con el primer cigarro.

La soledad es esto: la desidia,
la paz siniestra de los cementerios,
el silencio interior sin emociones,
el dolor que no duele, la mirada
perdida en la indolencia.

Pero en algún lugar debe estar escondida
la mujer que yo era.
Solo espero encontrarla una de estas mañanas
en que entra el sol a chorros,
el aire es fresco y huele
a esperanza y a pino.

miércoles, 16 de julio de 2014

EL JARDÍN

Este año están tristes los ailantos,
te estaban esperando con su ropa de gala
pero tú no has llegado
a buscar el lugar de la entresombra
justo al lado del tilo.
Y ahora se desangran en rojo, derramando
color sobre tu ausencia.

Las ardillas también se han escondido,
no están, no las he visto escalando el ciruelo
¿Eran dos o eran tres? Nunca supimos
cuántas jugueteaban en la hierba
y se quedaban quietas, como desafiando,
para luego salir de nuestra vista
¿Dónde se habrán metido?

No sé por qué tampoco se oyen sobre el campo
los cuartos y las medias como antes,
cuando tú los contabas:
las nueve menos cuarto, queda un resto
de sol junto a la tapia,
muéveme allí la silla;
de acuerdo, pero antes
vamos a andar un poco,
una vuelta a la casa de mi brazo.

Y al pasar arrancabas una flor de lavanda,
unas hojas de menta ¡Qué bien huele! 
Decías aferrándote
a los últimos rayos de la tarde.

¿Por qué han enmudecido las campanas?
Quizá se han taponado mis oídos
a todos los recuerdos,
quizá tengo la piel y la memoria
cubiertas de tristeza
y ya no puedo oír los sonidos que amaste.

Quizá a la luna llena siempre le falte un trozo,
el que tu te has llevado
prendido para siempre en tus pupilas.

Quizá hay menos estrellas esta noche
o a mí me lo parece,
pero todo es distinto este verano
y este jardín se ha vuelto
un poco más umbrío.

lunes, 14 de julio de 2014

ORFANDAD

Ahora que ya no soy hija de nadie
¿Quién adivinará mis soledades?
¿Quién sentirá por mí lo que yo siento?

Tú me mirabas desde la atalaya
de tus noventa y tantos...

y lo sabías todo;
por más que yo intentara
camuflar mi tristeza con ramajes
de noticias inanes, de lugares comunes
que llenaran silencios,
tú me mirabas de aquella manera.

Nunca pude evitar
volverme transparente ante tus ojos.

Me mirabas tan dentro
que hacías imposible el disimulo.

¿Qué quisiste decirme la otra tarde
en tu última mirada tan larga y tan profunda?

Ahora de repente llueve a cántaros,
no sé por qué de pronto llueve a cántaros.

YA NO IMPORTA

Ya no importa quién fue el que dijo basta
ni cuánto nos movió la rabia ciega
pero alguien tenía que decirlo.


No está hecho el amor para las lágrimas,
si acaso ha de servir para enjugar
las que vienen de fuera de nosotros.


No está hecho el amor para la lucha
si no luchan los dos por defender
el inmenso tesoro que es amarse.


No está hecho el amor para la inquina
ni para la venganza
de quién sabe qué ofensas
que tan solo conoce el ofendido.


El amor no es poder, es compañía
independientemente de las horas
que la vida permita compartir.


El amor no posee, ama y respeta
y se alegra de ver que aquel que ama
es un poco feliz, algunas veces
en un espacio ajeno.


El amor no es presión sino sosiego;
no es castración sino fecundo gozo,
es confianza, calidez, abrazo,
es una forma de vivir la vida
sin que haga falta ni decir te amo.


No sé si estoy pidiendo demasiado.

sábado, 7 de junio de 2014

DECLARACIÓN DE INTENCIONES

De ahora en adelante
dejaré que la nieve ilumine mi pelo
vestiré ropas anchas y zapatos
con la forma del suelo donde pisen.

Tiraré los relojes donde no exista el tiempo
y jamás haya prisa.

Me volveré más dulce,
mi voz será más tenue,
escucharé el silencio de los que nunca gritan.

Hallaré la belleza en las profundidades
y miraré más lejos del instante inmediato.

Renunciaré a las mieles de las pasiones ciegas,
y abrigaré mi cuerpo con abrazos amigos
sin olvidar por ello que estoy sola.

Reduciré mi espacio a lo más simple
porque seré la dueña de campos infinitos
donde escuchar los pájaros
y respirar la lluvia cuando empapa la tierra.

Dimitiré de halagos, de lisonjas
cargadas de adjetivos tan sonoros
que ensordecen el ego
y se mueren tan pronto se pronuncian.

Y tomaré conciencia de la edad que ya tengo.
Es que se acaba el tiempo, compañeros.
Ya se ha acabado el tiempo de tanta tontería.

martes, 3 de junio de 2014

QUÉ SABE NADIE

Imposible la plena comunicación humana.
Los otros, siempre nos aceptan mutilados,
jamás con la totalidad de nuestros vicios.
(Alejandra Pizarnik)

Qué conocemos nadie de los otros
aparte del perfil más atractivo
con la luz mentirosa de la noche.
El mismo que nosotros enseñamos,
casi siempre en legítima defensa
o, de forma inconsciente, como huida
de algún plano frontal insoportable.

Y qué fácil resulta emitir juicios,
decir "yo no comprendo...",
o "cómo puede ser así de imbécil"
sin probarnos siquiera sus zapatos
ni saber si su piel nos viene grande.

Qué sabe nadie de aquello que guardamos
como un peso insufrible
y a veces escondemos tras la risa
intentando engañar a los espejos.

Qué sencillo dictar una sentencia
con frecuencia implacable
sin preguntar motivos ni atenuantes
y pegar con el mazo en la madera.

jueves, 29 de mayo de 2014

DESDE CERO

...y por fin,
sin pagar el arriendo,
sin avisar a nadie,
irme
donde me dejen ser
una página en limpio.

(Euler Granda)


Empezar desde cero nuevamente
como si fueras joven y la vida
te estuviera esperando.

Y borrarte los miedos y las culpas,
ese cáncer que crece con la rabia,
esa materia extraña que enmudece la risa,
que seca hasta las lágrimas
y corrompe el silencio,
ese hielo que arrasa la lujuria,
esa niebla que enturbia los espejos
y te dibuja surcos de amargura
en la zona más frágil de tu alma.

Y te convierte en otra, si te topas
con uno de esos días que suelen nacer muertos,
la que no quieres ser y quizá eres
por puro instinto de supervivencia.

Y te vuelves deforme y contrahecha,
vieja de pronto, desdentada, fofa,
y ya no tienes ganas de regar los geranios
ni de escribir poemas.

Cuando eso ocurre hay que salir corriendo,
prender fuego al pasado con todo lo que guarda,
apretando los puños aunque sangren
las palmas de las manos
sin emitir apenas un quejido.


Quedarán cicatrices, quién lo duda
pero podrás gritar a voz en cuello.