Me gusta el mes de mayo
y este número siete un poco bíblico
en que le dio a mi madre por nacerme.
Por lo visto ese día —me han contado—
mi padre no fumaba
recorriendo el pasillo de la clínica,
era el mar el que oía sus rezos y acogía
el humo de un cigarro tras otro en la cubierta.
En este cumpleaños de dos mil dieciocho,
cuando cumplo una edad
que me acerca a la muerte sin remedio,
tengo que recordarle aquella madrugada
en que su soledad se disolvía
en la espuma de mar que cortaba la proa.
Nunca nadie escribiera una declaración
de amor como la suya: “Viva
la madre que te parió”, aún puede leerse
en aquel telegrama que a mi nombre,
a nombre de su hija, borroso y enmarcado,
hoy cuelga en mi pared.
Ya va quedando menos. Hoy miro los tesoros
que guardo aquí, en mi casa,
tan pequeña y tan cálida,
tan hecha a soportar mis soledades.
No me podré llevar mi música y mis libros,
ni tan siquiera aquellos dedicados
por la gente que amo.
Y a lo mejor me dejo algo que me delate,
por ejemplo tu nombre
escrito con el dedo sobre el polvo.
Violarán mis secretos
cuando yo no esté aquí para negarlos.
Por eso en esta noche
en la que todavía estoy a tiempo
quiero ser yo, con mi voz y mi carne
-y no ningún curioso entrometido-
quien te diga al oído que te quiero.
lunes, 7 de mayo de 2018
domingo, 6 de mayo de 2018
PRIMAVERA
Me parece imposible que estés tú tan ajeno
a esta primavera que, a deshora,
ha irrumpido en mi otoño, que no oigas mis latidos
que parecen campanas resonando en mi pecho,
ni te llegue el aroma
a cantueso y a jara que me envuelve
si te pienso a mi lado.
¡Es todo tan absurdo!
Esta sonrisa idiota que dibuja mi boca
tan solo por saber que estás en algún sitio,
no quiero ni pensar cómo sería
si acaso fuera cierto.
a esta primavera que, a deshora,
ha irrumpido en mi otoño, que no oigas mis latidos
que parecen campanas resonando en mi pecho,
ni te llegue el aroma
a cantueso y a jara que me envuelve
si te pienso a mi lado.
¡Es todo tan absurdo!
Esta sonrisa idiota que dibuja mi boca
tan solo por saber que estás en algún sitio,
no quiero ni pensar cómo sería
si acaso fuera cierto.
viernes, 27 de abril de 2018
CUÉNTAME
Cuéntame lo que ignoro de tu vida.
Cuéntame las historias
que te hicieron feliz o te mataron.
Cuéntame qué soñabas cuando niño,
las angustias que ocupan tus insomnios.
Cuéntame qué dolores te arrancan una lágrima
y qué te hace reír aunque no quieras.
Cuéntame esas pequeñas cosas que te emocionan
y qué viles miserias provocan tu desprecio.
Cuéntame todo tú, todo tu mundo
que yo te escucharé sin decir nada,
me dejaré impregnar
de tu voz, de tus gestos y tu risa,
para que luego un beso
te quite la palabra de la boca.
Cuéntame las historias
que te hicieron feliz o te mataron.
Cuéntame qué soñabas cuando niño,
las angustias que ocupan tus insomnios.
Cuéntame qué dolores te arrancan una lágrima
y qué te hace reír aunque no quieras.
Cuéntame esas pequeñas cosas que te emocionan
y qué viles miserias provocan tu desprecio.
Cuéntame todo tú, todo tu mundo
que yo te escucharé sin decir nada,
me dejaré impregnar
de tu voz, de tus gestos y tu risa,
para que luego un beso
te quite la palabra de la boca.
jueves, 19 de abril de 2018
DE ESTRENO
Me gusta el primer trago de cerveza
cuando penetra helado en mi garganta
para engañar la sed de ti, que me está ahogando.
Y profanar la nieve con mis huellas
por si acaso te diera por seguirme la pista.
Y romper con mi cuerpo
la superficie inmóvil de las aguas
para dejarte un rastro de humedades.
Y me gusta estrenar amaneceres
cuando aún permanecen las gotas de rocío,
el campo huele a jara y a retama
y yo te echo de menos.
Me gusta emborronar la blancura del folio,
corregir y tachar hasta dar con el verso
en el que tú adivines dos palabras
que no tuve valor para decirte.
No sé de dónde viene
este afán infantil de estrenar cosas
y llegar la primera a ningún sitio.
Sin embargo
a tus brazos, amor, quiero llegar la última.
Quiero llegar a ti para quedarme.
cuando penetra helado en mi garganta
para engañar la sed de ti, que me está ahogando.
Y profanar la nieve con mis huellas
por si acaso te diera por seguirme la pista.
Y romper con mi cuerpo
la superficie inmóvil de las aguas
para dejarte un rastro de humedades.
Y me gusta estrenar amaneceres
cuando aún permanecen las gotas de rocío,
el campo huele a jara y a retama
y yo te echo de menos.
Me gusta emborronar la blancura del folio,
corregir y tachar hasta dar con el verso
en el que tú adivines dos palabras
que no tuve valor para decirte.
No sé de dónde viene
este afán infantil de estrenar cosas
y llegar la primera a ningún sitio.
Sin embargo
a tus brazos, amor, quiero llegar la última.
Quiero llegar a ti para quedarme.
sábado, 14 de abril de 2018
SIRIA
¡Corred, corred, corred!
Atravesad las nubes de polvo y los cascotes,
No miréis hacia atrás,
a donde ayer estaba vuestra casa,
quizá os habéis dejado vuestras ropas tendidas,
quizá en vuestra cocina aún hierven las lentejas
y el fuego se ha mezclado
en una misma llama con las bombas,
pero qué importa eso.
¡Corred, corred, corred!
Coged lo indispensable en un hatillo,
tomad a vuestros hijos en los brazos
y corred sin parar hacia la línea
que delimita el mundo que os acoge
en confortables campos.
Luego ya iremos viendo
qué hacemos con vosotros, de momento
a Turquía le hemos pagado bien,
desapareceréis de nuestra vista.
¡Corred, corred, corred!
Huid mientras podáis de los aviones,
huid del gas sarín que os envenena,
huid del dictador, tan conocido,
tan vuestro, tan de siempre,
huid de los rebeldes o del ISIS
huid de las potencias que vienen a salvaros.
¡Corred, corred, corred!
No os preguntéis siquiera quién os está matando.
Atravesad las nubes de polvo y los cascotes,
No miréis hacia atrás,
a donde ayer estaba vuestra casa,
quizá os habéis dejado vuestras ropas tendidas,
quizá en vuestra cocina aún hierven las lentejas
y el fuego se ha mezclado
en una misma llama con las bombas,
pero qué importa eso.
¡Corred, corred, corred!
Coged lo indispensable en un hatillo,
tomad a vuestros hijos en los brazos
y corred sin parar hacia la línea
que delimita el mundo que os acoge
en confortables campos.
Luego ya iremos viendo
qué hacemos con vosotros, de momento
a Turquía le hemos pagado bien,
desapareceréis de nuestra vista.
¡Corred, corred, corred!
Huid mientras podáis de los aviones,
huid del gas sarín que os envenena,
huid del dictador, tan conocido,
tan vuestro, tan de siempre,
huid de los rebeldes o del ISIS
huid de las potencias que vienen a salvaros.
¡Corred, corred, corred!
No os preguntéis siquiera quién os está matando.
viernes, 13 de abril de 2018
ABUELA
Cuando miro las fotos de hace tiempo
descubro que tenía unos ojos más grandes,
con un brillo distinto
que creo que venía de un futuro
repleto de promesas, y mi boca
parecía un imán para los besos.
Tenía un cuerpo apenas de muchacho,
que nunca fue gran cosa,
-me faltaba algún kilo y ciertas curvas-
pero aún así soñaba con caricias
que no fueran pecado, a ser posible.
Todo eso quisiera regalarte
pero ya no lo tengo, solo queda
un par de cervicales de titanio
unos huesos que crujen como madera vieja,
un mordisco que duele
donde antes estaba mi cintura
y una vida cargada de fracasos.
También tengo seis nietos,
que ignoran que su abuela
fue una vez la princesa de los cuentos.
Y eso no es lo peor: tampoco saben
que a veces las abuelas se enamoran.
descubro que tenía unos ojos más grandes,
con un brillo distinto
que creo que venía de un futuro
repleto de promesas, y mi boca
parecía un imán para los besos.
Tenía un cuerpo apenas de muchacho,
que nunca fue gran cosa,
-me faltaba algún kilo y ciertas curvas-
pero aún así soñaba con caricias
que no fueran pecado, a ser posible.
Todo eso quisiera regalarte
pero ya no lo tengo, solo queda
un par de cervicales de titanio
unos huesos que crujen como madera vieja,
un mordisco que duele
donde antes estaba mi cintura
y una vida cargada de fracasos.
También tengo seis nietos,
que ignoran que su abuela
fue una vez la princesa de los cuentos.
Y eso no es lo peor: tampoco saben
que a veces las abuelas se enamoran.
jueves, 12 de abril de 2018
LO DE LIBERTAD
Así lo contó Valentín Martín y yo no le voy a cambiar ni una coma. Solo añadiré que fue una tarde deliciosa y me sentí feliz.
Libertad 8 íntima y ardiente para acoger en la tarde de un abril amedrentado a los poetas Ana Montojo y Rodolfo Serrano y al cantautor Antonio Sanz: una mujer y dos hombres cabalgando todas las tentaciones que caben en los lomos secretos de la poesía y la música.
Nunca vi dos poetas que se pareciesen tanto. Y el cantor cantó todo lo bello, fuese pecado o no.
Quiero decir que gozamos porque resonaban los versos sobre nuestras mesas al son de una guitarra, sin que J.M. Barbot, Carmen Bermejo, Paco Caro, o Ricardo Galán abriesen la boca sino es para bramar un jolgorio o rezar en voz alta los sueños.
Tantas veces hemos sido felices allí que parecemos un estribillo de libertad en ese café donde los esqueletos de los ferroviarios rebeldes conspiraron hace cien años contra el rey y ahora vigilan si somos fieles o no a la historia que guardan sus muros.
Tranquilos, hermanos, que la heredad está a salvo. Acaban de demostrarlo Ana, Rodolfo, y Antonio con su mensajes de amor a todos los que más lo necesitan y el grito de una memoria de hoy exacta a la de ayer.
El sueño no se ha desvanecido, la pasión no ha huido, y no queda el recuerdo del amor sino el mismo amor.
Mientras ellos recitaban o cantaban la pureza de una tribu se sumó con la espesura de un hermoso silencio tan parecido a la devoción.
En Libertad 8 la libertad sigue de pie.
¡Gracias, Val!
¡Gracias, Val!
martes, 10 de abril de 2018
JURAMENTO
no volver a querer a nadie nunca
y convertirme en piedra berroqueña,
vestir mi corazón
del brillo y la dureza del diamante..!
Pero qué puedo hacer
si me miras así, como me miras,
si me apartas el pelo de los ojos
y me rozas la cara queriendo sin querer,
diciendo sin decir, como escondiendo
en un raro silencio las palabras.
Pero qué puedo hacer con este frío,
si estoy despierta y sola, golpetea
la lluvia en mi ventana y ya han dado las cuatro,
si la noche se alarga y el insomnio
una vez más se adueña de mi cama.
Compréndelo, mi amor,
no tengo más remedio que quererte.
lunes, 2 de abril de 2018
POR SI A ALGUIEN LE INTERESA
Por si a alguien le interesa, el miércoles 11 de abril tendré el lujazo de recitar junto al gran Rodolfo Serrano, con la voz y la guitarra de Antonio Sanz.
Será en Libertad, 8, a las siete de la tarde.
jueves, 29 de marzo de 2018
EL OLVIDO
Lo más triste de toda nuestra historia
no fue la incomprensión ni el desencuentro
ni esa forma sutil de hacernos daño
ni el silencio cargado de reproches
ni siquiera el dolor definitivo
de saberlo imposible, ni el absurdo
de aquella despedida sin mirarnos.
Lo más triste de toda nuestra historia
fue despertarme sin pensar en ti
y aprender a vivir sin recordarte.
no fue la incomprensión ni el desencuentro
ni esa forma sutil de hacernos daño
ni el silencio cargado de reproches
ni siquiera el dolor definitivo
de saberlo imposible, ni el absurdo
de aquella despedida sin mirarnos.
Lo más triste de toda nuestra historia
fue despertarme sin pensar en ti
y aprender a vivir sin recordarte.
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