Si nunca vimos juntos
que se acercara un corzo a nuestra puerta,
ni compartimos un amanecer
revestido de otoño
ni un crepúsculo ardiente ni una luna,
si la belleza siempre nos ha encontrado a solas,
me pregunto
por qué invade esta casa tu inaccesible imagen
lo mismo que las huellas en la nieve
rememoran la arena de la playa,
me pregunto
-pero se me resiste la respuesta-
por qué te echo de menos precisamente ahora,
antes de dar las diez de la mañana.
martes 18 de octubre de 2011
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


15 ...decías?:
No se responder a tu pregunta, pero me gusta como llegas a ella.
Un abrazo.
Leo
Precioso poema.....
Querida Ana:
Excelente poema y punzante pregunta que todos nos hemos hecho alguna vez,
sorprendidos con nosotros mismos más que con el otro. No hay respuesta, a dios gracias.
Un beso
Elvira
Son los secretos del alma. Es tan suya incluso para esto.
Como siempre, un placer leerte.
Un abrazo.
Esas huellas que se borran con tanta facilidad en la nieve y en la arena...La imagen inaccesible que te invade...La temprana añoranza...Otoño, crepúsculo, belleza...Un corzo, símbolo de ternura y agilidad...¿Hace falta una respuesta?
Besos.
Una pregunta que quizás lleve la respuesta en sí misma, si se formulase dejaría de existir y su belleza está en sus interrogantes, en la añoranza que encierra el silencio de lo no compartido.
Un abrazo muy fuerte.
Un poema limpio y certero. Y una pregunta suspendida que se instala en el lector.
Un beso grande.
Querida Ana, que bella imagen la de este corzo, como tus versos, como esa pregunta a las 10 de la mañana que dejas en nuestra puerta así como si nada...
Te quiero.
Un abrazo.
Así son las cosas; tampoco yo tengo respuesta. Me ha gustado mucho. Besos
No sé por qué no me ha dejado el blog ponerte el mensaje anterior. Así que insistiré.
Prefiero los poemas que me hacen preguntarme cosas que los que me dan respuestas.
Un beso muy fuerte.
Qué bueno Ana, es curioso como a veces una ausencia llena tanto tiempo y espacio.
Me gusta mucho,
Un beso
Genial, Ana.
Por cierto, ese corzo me suena.
Yo también lo he visto en las puertas de una casa.
Besos con estima,
Cris.
Querida Ana:
Yo, que soy un poco bruto, suelo decir que el amor, más que ciego, es gilip... Y, de mí, solo espero que los años me lleven a amar a mi gacela sobre todas las cosas.
Como siempre, nos dejas un poema que podría ser motivo de comentario de texto en cualquier clase de literatura. Bello, bien hecho e intenso.
Un beso.
No se echa de menos solo lo que se ha vivido, sino también lo que se sueña vivir.
Ana, sólo he leído una parte de tu obra, pero me da que esto es casi insuperable, y no sólo por ti.
Es casi insuperable como pequeña obra total.
Me encantan tus imágenes plásticas.
Comprendo que te guste el dibujo.
Publicar un comentario en la entrada