Está acabando el día y tengo que decirte
que ha resultado ser como otros tantos
desde la fecha incierta
en que me acostumbré a tu absurda muerte.
Es día diecinueve y no ha ocurrido nada
que no ocurriera ayer o hace tres años;
la vida ha continuado como siempre,
sólo la misma rabia silenciosa
de tus fotos estáticas,
de tu sonrisa quieta,
de la voz inaudible de tu ausencia.
Y ya no sé siquiera si me duele
o soy otra mujer distinta de tu madre;
ya no sé lo que queda de mi llanto,
se ha mezclado con otros
que hoy impone la ley del calendario.
Me estoy haciendo vieja mientras tú
sigues siendo tan niño como antes.
Tus amigos son hombres ya crecidos,
los veo y sólo pienso: así serías,
con el condicional eterno, inevitable.
Y es que la vida
ha seguido, mi amor, como si nada.
lunes 19 de septiembre de 2011
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26 ...decías?:
Joder, Anita, entre tú y Elvira habéis decidido que acabe con todas las lágrimas...
Abrazo larguísimo.
Una belleza!
Es muy bonito el seguir viendo a Jaime como aquel niño que era.
Y otra cosita: qué gran parecido (al menos en esta foto) de Jaime con su hermano mayor.
Besos.
Un beso fuerte, Ana.
No concibo mayor dolor ni mayor absurdo que la vida siga como si nada, mientras el dolor se detiene en ese condicional eterno, inevitable en el centro mismo del corazón. Y sin embargo, la vida sigue como para cumplirse hasta que las ausencias se junten y dejen por fin de ser ausencias, de ser dolor. Eres un ejemplo de valor y de amor para todas las madres. Gracias por compartir este día y todos los días que aún quedan por compartir.
Un beso desde mi corazón de madre.
No creo que hayas olvidado. Pero hasta el llanto tiene que llegar a su fin. Afrontar que Jaime es ese niño eterno es lo habitual, no cada año, sino cada día. ¿Entenderlo? acaso nunca puedas llegar a entendero...
Sin embargo, Solateras, tus palabras alivian a los que un día como tantos recordamos a esos a quienes queremos, a pesar de no tenerlos ya a nuestro lado. Por ello me siento en el deber de estarte agradecido, por tus palabras, y lo bien que has descrito los sentimientos.
Si dibujar, como yo,
o escribir un poema, como tú,
(que son cosas aparentemente inútiles)
lo llevamos haciendo miles de años,
sera porque son inutilidades imprescindibles.
¿Para los que lo ven, escuchan o leen?...posiblemente.
Para el que lo "crea" !Seguro!
Todos "tambien" vivimos, "para" y "por" esas cosas.
Y eso es la belleza.
Gracias, Ana.
Como siempre, un excelente Poema, Ana, un lujo leerte.
Saludos.
Leo
Compartir un poema de dolor, como éste, solo está reservado a los grandes poetas. Y tu, Ana, lo eres más que nunca.
Un abrazo fuerte.
Un abrazo muy fuerte,
Besos. Esther
Querida Ana:
Jaime está en tu corazón y tú en el suyo. Ahora que veo su cara también te veo a ti.
Es bueno exteriorizar el dolor.
Muy acertado el comentario de Nines.
Besos con toda mi estima.
Cris.
Como cada año...y como cada día de esta vida que nos ha tocado vivir...te mando todo mi amor a ti y a Jaime...yo tb creía que las lágrimas se iban "secando"...hasta que hace dos días vi a cientos de niños con sus mochilas nuevas y la ilusión de reencontrarse en las aulas....esta herida se abre de nuevo...y luego se vuelve a cerrar...como los ciclos...como la vida misma...
te abrazo
Benditos los poetas que como tú, teneis el don de destilar belleza del dolor y ofrecerlo como consuelo.
Esta belleza, gota a gota nos ayuda a todos a crecer.
¿Te había dado las gracias?
Querida Ana:
Comparto el dolor de éste poema, que siempre me estremece por muchas veces que lo lea, y te beso, te quiero y me empapo con tus lágrimas.
¿Cómo has conseguido entrar finalmente? El blogger ha decidido enclaustrarme, no me permite entrar a la mayoría de los blogs ni deja a mis amigos que me visiten. ¿Esto es el fin de mi carrera? Ríe, bonita, que te quitas años y penas.
Te quiero.
Elvira
Bueno, Ana: te acompaño en ese 19, como otros años.
La vida sigue... como si todo. Y tu eres el ejemplo viviente de lo que digo.
Un beso.
Este poema está lleno de amor y de memoria. Y la memoria siempre hace que nos mantengamos vivos. Si, es un maravilloso homenaje el que haces cada vez que lo reescribes al ponerlo. Es precioso, intenso, es tuyo. Gracias por hacer que, al acompañarte, sea nuestro.
Un abrazo muy fuerte, mi valiente poeta.
Un besazo con todo el corazón.
Me duele por ti tanto que no quiero ni pensarlo.
Siempre vivirá en tu corazón y en tu coraje.
Un abrazo hoy pienso en ustedes.
Deseo que el encuentro sea especial e inolvidable.
Un abrazo
Un abrazo fuerte, fuerte.
Estoy llorando, Ana. Un abrazo muy muy grande desde el corazón de una madre.
Un besazo muy grande Ana.
Parece ser que, por fin, el blog admite comentarios. He tenido que cambiar de servidor. Me estremeció el poema la primera vez que lo leí, ahora me tiene en puro llanto. Un abrazo inmenso.
Bonito poema.............precioso blog...
Cuanta sensibilidad....
Perdona mi atrevimiento,soy Bego.....no me digas como he llegado aquí..la cuestión es que estoy aquí y me encanta.......
SUERTE!!!!!
....decías?
Ante esta maravilla me he quedado sin nada que decir.
Genial.
Llego tarde...la salud ha decidido distanciarse y ando de cabeza para reconquistarla...os llevo a ambos en mi corazon desde el mismo dia en que nos "conocimos"... besos suaves y abrazos apretados
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