lunes, 10 de noviembre de 2014

YO LO HE VIVIDO

¡Oh, volver a sentir lo que era eso!
Y ni siquiera necesito tanto
ya es menos lo que pido;
simplemente creerme
que un día lo sentí
intempestivamente
cuando más descuidada andaba de esperarlo.
(Carmen Martín Gaite Farmacia de Guardia)

¡Qué deprisa se olvida, cómo desaparecen
las huellas de la piel sin dejar rastro
cuando se le echa encima
el ácido vitriolo del vacío!

¡Y cómo permanece
la rabia carcomiendo la memoria,
diluyendo el más leve recuerdo de ternura!

Si parece imposible haber sentido
aquel escalofrío, aquel calambre
que cegaba la mente
y que escondía el miedo y la tristeza.

Cuando solo era el cuerpo el que mandaba
sin hacerse preguntas,
cuando cualquier instante
era eterno y la noche no quería dormir
por no dejar de amar.

Cuando brillaba el sol entre la lluvia
y era hermoso vivir.

Yo sé que lo he vivido,
                                    no sé cuándo
se nos murió la piel,
cómo dejamos que nos invadieran
los fantasmas siniestros del orgullo
y les hicimos sitio en nuestra cama,
qué hielo venenoso emponzoñó los días,
qué frío nos llenó
de escarcha la esperanza.

Yo sé que lo he vivido, yo lo sé...