viernes, 17 de abril de 2015

TODO POR ESTRENAR

Era el color del mar y su murmullo
el silencio del monte y sus aromas,
y todo estaba como recién hecho,
creado por un dios benevolente
para uso y disfrute tuyo y mío,
para uso y disfrute de dos cuerpos,
dos almas rescatadas del desastre
de vivir en un mundo equivocado.

Todo por estrenar, hasta el momento
en que tú y yo llegamos a ocuparlo,
tomaron posesión nuestros sentidos
y entonces fuimos dueños de la vida.