sábado, 30 de septiembre de 2017

CHARLIE PARKER

No me amenaces con amor, cariño. 
Vamos a ir a caminar bajo la lluvia.
(Billie Holiday)

Desgrana Charlie Parker sus notas como lágrimas
o como carcajadas de borracho
—quién puede descifrar lo que esconde la música
que nace del infierno más íntimo del hombre—.

Yo me dejo enredar en la madeja
de emociones antiguas,
ese desbarajuste de la vida y la muerte
y no sé por qué lloro.

Ya no tengo memoria de mí misma,
me parecen de otro los versos que escribí
hace un millón de años,
cuando aún era capaz de estremecerme.

Sé que todo ha pasado,
que a mi lado se acuesta
la ausencia de un fantasma
sin nombre y sin semblante.

Quisiera echar de menos
una voz, unas manos, un abrazo o un rostro,
algo que me recuerde
que alguna vez fui cuerpo.

Y es que solo me queda
una cruel soledad intransitiva
sin nada que añorar, que se deshace
en las notas de un saxo drogadicto.