sábado 17 de diciembre de 2011

EL CARDO BORRIQUERO

Se yergue contra el cielo
con fingida arrogancia
enseñando sus pinchos, por si acaso.

Está siempre en peligro de romperse
con la más leve ráfaga,
la ausencia de algún nombre,
una mirada ciega 
o el estridente grito de un silencio.

Disfraza sus miserias con espinas
que amenazan los dedos de los niños
pero son de mentira, tan endebles
que ni siquiera saben hacer sangre
salvo cuando las vuelve hacia sí mismo.

El más ligero golpe lo doblega
hasta morder el polvo;
es tan débil que apenas se sostiene,
sin embargo presenta sus agujas
para encubrir el miedo al desamparo.

Y a veces se camufla entre las flores,
intenta perfumarse con su aroma,
confundirse en su hermoso colorido
para que nadie advierta que está solo.

14 ...decías?:

JUAN dijo...

Si ya lo dice el refrán: Perro que ladra no muerde.
¿O te referías a España?
Feliz Navidad,Ana, y que el próximo año te colme de alegrías. Un beso

Cock dijo...

Lo bueno, o lo malo, según se mire, de los cardos es que son prácticamente eternos, mientras no se les toque o no aparezca un borrico que se los zampe.
Te vas al campo, apañas un par de cardos, que los hay bonitos, los colocas en un florero y tienes cardo para toda la puta vida.
El cardo es más atractivo cuando seco que cuando planta verde y, sin embargo, hay zombies y esqueletos que proliferan a nuestro alrededor que se vuelven más horrorosos cuanto más secos y espinudos, y que pretenden seguir arañándonos con unas espinas que jamás fueron verdes.

Besos.

luismi dijo...

Me alegra que también tú repares en esta planta llena de contrasentidos, como nosotros mismos.
Un besazo

Nines Díaz dijo...

Merecido homenaje a los cardos borriqueros tan dedeñados como auténticos. Me gustan mucho los últimos versos, Ana.

Un gran abrazo.

Paloma Corrales dijo...

A mí me parece una perfecta analogía de lo que hacemos nosotros, los humanos. Muy bueno, Ana.

Besos y besos.

Manuel dijo...

Tarde llego a tu cita, querida Ana. Pero ya sabes que estos días han sido convulsos.

Tanto este poema, como tu anterior entrega, me han gustado mucho. En concreto tu "cardo borriquero" me vuelve a recordar que la vida debe ser sincera, sin escondernos de nuestra propia identidad, sin complejos. Tal cual.

Solo estando solo te das la oportunidad de que llegue algo maravilloso.

Feliz Navidad. Un beso.

Magras dijo...

Todos somos un poco cardos, Solateras. Y como sé que conoces bien porque embellecen, al florecer, con unos colores vivos, este poema es un gran símil de la vida misma.

Me gusta mucho, como todo lo que escribes.

Un beso enorme y felices fiestas!

Mari Carmen Azkona dijo...

Nadie como tú, Ana, sabe mirar a través de las cosas y encontrar paralelismos con la realidad.

Todos, de una u otra manera, escondemos nuestros miedos, nuestras inseguridades...Algunos, como el cardo borriquero, se defiende con espinas ante un mundo que no entiende, que le hace daño. Pero como bien dices, sus púas son débiles, son finas, no hay arrogancia en sus gestos, sólo el deseo de evitar el dolor y la soledad.

Gracias por tu sensibilidad, por tu escritura. Nos haces bien.

Besos y un fuerte abrazo.

carmen jiménez dijo...

Es justo esa mirada tuya penetrante la que hace de un simple cardo un bello poema.
Para este 2012 deseo que nunca nos falte tu poesía.
Un beso grande maestra!

Jorge Torres Daudet dijo...

Hoy tu inspiración es el cardo; siempre me han llamado mucho la atención, son mis vecinos en la sierra, y no sólo a mí, los veo muy visitados por las abejas, a pesar de sus numerosas espinas buen néctar cobijarán sus púrpuras y bellas flores.
Como siempre un placer leerte, Ana.
Besos.

Maria Sanguesa dijo...

Qué excelente humanización del cardo, resulta casi imposible no identificarse con su comportamiento. Todos hemos sido cardos borriqueros en algún momento de la vida. Y hay quienes lo son de forma habitual pues, como bien dices, se trata de presentar las agujas para encubrir el miedo al desamparo...
Tus poemas siempre son un regalazo.
Desde aquí, te deseo un 2012 pleno de éxitos, de amor y de creatividad. Un inmenso abrazo.

Elvira Daudet dijo...

Querida Ana:

Hermoso cardo, el tuyo,que no llega a hacer sangre ni oculta el desamparo. Es un gesto muy tierno que quieras despedir el año 2011, que ha sido tan dulce y feraz contigo, con esta humilde y compleja flor.

Deseo que 2012 te traiga nuevos éxitos, amor, y siempre excelente poesía.
Un beso
Elvira

MarianGardi dijo...

Hay tantos cardos borriqueros y borriqueras, yo conozco varios de ellos, ellas, es cierto que se levantan erguidos y amenazantes.
Un abrazo

Rosa dijo...

Hermoso cardo borriquero, que me recuerda a otro que tanto queremos y a tantos otros que se camuflan para que nos los veamos tal como son.

Un abrazo con mis mejores deseos siempre y ahora aún más cerca.

Gracias por todo lo vivido en el pasado año. Vamos a por el otro y seguro que saldremos ilesas y reforzadas... No puede ser de otra manera.