La muerte no me llena de tristeza,
las flores que saldrán de mi cabeza
algo darán de aroma.
(Javier Krahe El Cromosoma)
Hace tiempo creía
en un Ser poderoso que me amabay era reconfortante pensar que las tristezas
tenían un provecho, incomprensible
para mi limitada inteligencia,
pero esperanzador:
por lo visto, todo era por mi bien.
Estaba protegida
por los divinos brazos, mientras otros
-desdichados impíos-
tenían que jugársela a una carta,
luchar contra el destino
sin más ayuda que sus propias fuerzas.
Me dijeron también
que esto no se termina con la muerte,
-por si alguien pensara en el suicidio-
que nos viene otra vida,
eterna, para colmo,
sin dolor y sin hambre ni injusticias
ni enfermedad ni guerras,
siempre que confiemos en la Misericordia.
Largo me lo fiaban los profetas.
Sucede, sin embargo, a estas alturas
que está una tan cansada
de ver alrededor calamidades
que no es que ya no crea -¡Dios me libre!-
sino que me estremece pensar en otra vida;
eterna, para colmo.


13 ...decías?:
Pues así, más o menos, me siento. A veces creo que he sido un pardillo, y otras que es una lástima haber crecido...
UFFFF.....profundo desde luego....
Creer es cuestión de fé y yo no la tengo
Con la fe, querida Ana, me ocurre como con la confianza, que una vez que se pierde cuesta recuperarla. Me obligo cada día a mantener viva la esperanza, a creer el ser humano, a buscar la paz...Pero en cuestión de fe he desistido y leyendo tus últimos versos sé que es un acierto.
Besos y un fuerte abrazo.
Comparto cada una de esas reflexiones que portan tus versos. Yo, la Fe, la he puesto siempre en el Hombre, porque de lo eterno, no sé que se puede hacer.
Abrazos, Ana.
Yo, que me he criado entre monjas y curas, hace tiempo que perdí la Fe. Ya entonces el premio de ir al Cielo y estar eternamente mirando a Dios y cantando ¡Aleluya, aleluya! se me hace como muy aburrido, no ahy más que ver las imágenes de los santos: ¿Alguno se ríe? No, todos serios y con tortículis.
No niego,no discuto sobre enigmas que no entiendo; como tampoco discuto con un técnico cuando viene a arreglar mi ordenador o televisor.Lo que sea, pasará. Un beso, Solateras, un placer leerte.
"eterna, para colmo" cierto qué pereza y qué vértigo. Como siempre directa al centro.
Un besazo.
Conozco yo a un chavalote en mi trabajo, un poco disminuido de cerebro y con un nivel de cultura muy elemental. Hablando un día del calentamiento global nos dijo "¿Y eso qués?" No sabe quién es Merkel, ni su prima "la del riesgo", ignora todo tipo de cuestiones políticas y sociales y sólo le preocupa lo más cercano en el "día de hoy"; opina que Zapatero era un cabrón porque en una ocasión había mucha cola en una ventanilla de la Administración.
Y si le preguntas sobre "qué hay después de esta vida", responde: "¿Y a mí qué cojones me importa?"
Yo creo que en su incultura se ha quitado de encima un montón de problemas y preocupaciones, pues, como dice, "ya tengo bastante con lo que tengo".
Y yo me pregunto: una cultura amplia e inevitable, como la que tenemos el casi común de los mortales, ¿qué nos ofrece?
Muy bonito y razonado tu poema, pero yo tengo algo más que pereza de pensar en otra vida.
Querida Ana:
Coincido con Paloma. Poema directo y afilado de un tema tan escabroso como brillante en tu mirada. Esa sí que eterna, espero, para seguir disfrutando...
Un abrazo fuerte.
Le he dado tantas vueltas a este poema que el final de tu comentario, Cock, se ha quedado ahí, colgado de la brocha. Lo de la pereza, obviamente, era una ironía.
Debemos ser contemporáneas. A mi me enseñaron lo mismo mismito sobre la vida y sobre la muerte. Y ahora resulta que la magia no existe, que los reyes magos son los padres y que los magos somos nosotros. Me queda la esperanza de aprender hacer la magia como entonces yo creía la hacían los magos de verdad. Demasiado, lo sé, pero tengo que pensar que esta vida existe para algo más que para pasar a otra sin más. Me encantó el filo de tu poema. Es como un cortaplumas que puede rasgar el papel con tan sólo tocarlo. Un beso poeta!
Pues amiga mía, yo cada día creo menos, mirando a mi alrededor, que exista un dios o no creo que es lo de menos, las fichas cayeron en el tablero y ahora ya se mueven solas.
Importante es mantener la fe. Saludos.
Eso, eso... que si hay otra vida pues muy bien, pero que con la que tenemos es suficiente, así que a vivirla, y ese cansancio, que me recuerda a un poema de Girondo que dice algo así como "estar cansado tiene plumas"... hay que quitárselo de encima, compañera.
Llego tarde pero llego siempre a tus poemas.
Besos
María
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