sábado, 31 de mayo de 2008
domingo, 25 de mayo de 2008
UN DÍA DE CALMA

Pasar un sábado en casa, sola y voluntariamente es un verdadero placer. Ayer hice el propósito de no quedar con nadie, de no ponerme horario, de dejarme a mi caer. Levantarme cuando me lo pidiera el cuerpo -que a diario me pide dormir mucho más de lo que le dejo- desayunar sin prisas; ya espabilada, echarme otra vez en la cama con Javier Marías -bueno, con su libro- hace falta estar muy despierta para no perderse ni uno sus pensamientos y ver pasar la vida a través de esa mirada minuciosa con la que desmenuza hasta el más mínimo detalle del ser humano. No conozco otro escritor que saque tanto jugo de los gestos, de la expresión corporal, consiguiendo que el lector vea al personaje en sus tres dimensiones físicas y en las infinitas mentales y emocionales. Es un escritor denso y culto, no muy fácil de leer, que cada vez que se interrumpe la lectura hay que retroceder al menos un par de páginas para retomar en el último punto y aparte. Pero engancha y uno está deseando disponer de un rato largo para sumergirse en su literatura. Lo cierto es que cada vez envidio más a los buenos escritores y cada vez me hacen pasar mejores ratos. Además, cuando doy con uno de ellos, me ocurre -yo creo que afortunadamente- que consigo separar al autor de la obra, disfrutar de lo escrito independientemente de que me caiga mejor o peor el escritor y coincida más o menos con su ideología o su actitud vital.
Un día en casa, sola, da para mucho. Para leer como digo, para ver una peli antigua de Gary Cooper mientras meto los dobladillos de unos vestidos de la gorda -la gorda es mi nieta Carmen- para podar las plantas oyendo música y para pensar con calma en cosas de la vida. Por ejemplo, en por qué es tan difícil hablar de política sin acalorarnos y sin ofender a un interlocutor ideológicamente distinto o sin sentirnos ofendidos por él. He visto en la tele las imágenes de unos energúmenos insultando a Rajoy a la puerta de la sede del PP, pidiéndole a gritos y con gesto de furia que les devuelva su voto, y me he preguntado si no nos habremos vuelto locos. Si eso hacen con Rajoy, qué no harían con ZP si se les pusiera a tiro. Los poseedores de la verdad absoluta tienen un grave problema y es que a todos los que nos movemos en el campo de la duda, del sí pero no, de la crítica y de la autocrítica -aunque cada uno tire más para un lado que para otro- de la incertidumbre o de la simple evolución nos consideran sus enemigos. Eso es así en general, cuando se trata de rojos de mierda que no tienen nombre ni rostro conocido. Pero cuando se trata de alguien a quien conocen y a lo mejor hasta quieren, a lo más que llegan es a perdonarle la vida y quererle "a pesar de todo", en mi opinión con una falta de respeto absoluta hacia personas adultas que tienen derecho a opinar, a pensar y a dudar.
Un día en casa, sola, da para mucho. Para leer como digo, para ver una peli antigua de Gary Cooper mientras meto los dobladillos de unos vestidos de la gorda -la gorda es mi nieta Carmen- para podar las plantas oyendo música y para pensar con calma en cosas de la vida. Por ejemplo, en por qué es tan difícil hablar de política sin acalorarnos y sin ofender a un interlocutor ideológicamente distinto o sin sentirnos ofendidos por él. He visto en la tele las imágenes de unos energúmenos insultando a Rajoy a la puerta de la sede del PP, pidiéndole a gritos y con gesto de furia que les devuelva su voto, y me he preguntado si no nos habremos vuelto locos. Si eso hacen con Rajoy, qué no harían con ZP si se les pusiera a tiro. Los poseedores de la verdad absoluta tienen un grave problema y es que a todos los que nos movemos en el campo de la duda, del sí pero no, de la crítica y de la autocrítica -aunque cada uno tire más para un lado que para otro- de la incertidumbre o de la simple evolución nos consideran sus enemigos. Eso es así en general, cuando se trata de rojos de mierda que no tienen nombre ni rostro conocido. Pero cuando se trata de alguien a quien conocen y a lo mejor hasta quieren, a lo más que llegan es a perdonarle la vida y quererle "a pesar de todo", en mi opinión con una falta de respeto absoluta hacia personas adultas que tienen derecho a opinar, a pensar y a dudar.
No sé, pero me da miedo tanta agresividad. Las verdades absolutas han producido mucho dolor y mucha muerte a lo largo de la historia. Ayer terminé el día viendo en la tele la tremenda película de Oliver Stone Nacido el 4 de Julio. Ya la había visto y tenía un recuerdo muy general de ella, pero anoche me estremecí con algunas escenas que tenía olvidadas. Cuando después de la terrible matanza de campesinos vietnamitas -se supone que es la de My Lay- los americanos sufren un ataque del Viet Cong y, en la confusión de la batalla, el soldado que encarna Tom Cruise mata a un compañero. Al llegar al campamento va aterrorizado a confesar su "crimen" a su superior y éste, enfurecido, le echa del despacho diciéndole que no quiere oir gilipolleces. No sé por qué os cuento una película que supongo que habréis visto todos, pero es que me da miedo el odio, me da miedo la falta de respeto, me da miedo la cerrazón. Me dan miedo las verdades absolutas.
viernes, 23 de mayo de 2008
...Y A MÍ QUE ME DA PENITA...

Tu viaje al centro está resultando un viaje al centro de la tierra. ¡Hay que ver, con lo que tu has hecho por ellos! Que has estado cuatro años dando cobijo al acebeszaplanismo, sin decirles ni una vez siquiera eso tan castizo de porqué no te callas, que parece ser que era lo que a tí te pedía el cuerpo, y avalando la teoría de la conspiración para tenerles contentos y ahora te dejan tirado; uno se va a la telefónica porque por lo visto no se ha forrado lo suficiente en la política y el otro quién sabe dónde. Si ya te lo dijo Josemari cuando fue a apoyarte en el mitín de cierre de campaña con el jersey rosa -Mariano no apasiona- y tú te tragaste el sapito con una sonrisa flácida que no disimulaba tu humillación. Ahí empezó todo.
Y el caso es que hace cuatro días, cuando Espe se te puso farruca, todo eran adhesiones inquebrantables, que lo leí yo en El País; María, la heroína vasca, Camps, la Gospedal, la de Baleares que no sé cómo se llama, todos se hacían lenguas sobre tus muchas virtudes y tu incuestionable liderazgo. ¿Qué ha pasado, pues?. ¿Qué ha pasado, que hasta la AVT te da la espalda después de lo que has hecho por ellos? ¿Es que no se acuerdan de cuando le dijiste al Presidente en el Parlamento que estaba traicionando a los muertos? ¿Así te lo pagan? Menos mal que a algunos no se nos olvida y aquí estamos para echarte una mano en lo que sea. Porque no nos creemos eso que dicen de tí las malas lenguas, que estás abandonando las esencias esas. Alomojó era que esas esencias no te las creiste nunca, pero era lo que molaba y lo que sacaba los sábados a las multitudes a la calle a gritar aquello tan gracioso de Zapatero, entraste por Atocha, saldrás por Barajas y Zapatero, asesino. Y tú, al final de todas esas manis tan hermosas y tan alegres que se te saltaban las lágrimas, poniendo el broche de oro. ¡Cuánto sacrificio para nada! ¡Qué injusta es la vida!
Y Rato ¡quién lo iba a pensar! Se pasa cuatro años en el FMI, manejando la pasta que es lo suyo, sin mojarse para nada en ninguna movida y ahora dice el tío que no tiene nada que hablar con ese...y ese eres tú, Mariano. Desautorizaste a Piqué tres o cuatro veces públicamente y el tío tragó como un buen militante, hasta que al final le echaste -o le dejaste ir, que viene a ser lo mismo- porque era un poco tibio para lo que pedía la afición. Alomojó ahora te venía bien ¿has probado a llamarle?
Pero tranqui, tío, no pierdas los nervios. Que ahí tienes al abuelo don Manuel a tu vera y él es una autoridad. Aunque creo que el otro día también gritaron Fraga, traidor.
Menos mal que está Alberto, que es una persona querida en el partido y no es rencoroso. Un nudo en la garganta se le puso cuando no le dejaste ir en las listas, pero ya sabes cómo es, pelillos a la mar. Tú tranquilo.
martes, 20 de mayo de 2008
PEDAZO DE LUNA

Y una tiende la ropa -el deber ante todo, el deber siempre- y se mete en la cama con los pies fríos, con las manos frías, con el alma tiritando un poco. Ayer y antes de ayer había quitado la manta pero me la he echado otra vez, así es la vida. Estoy leyendo un libro muy bueno, quizá demasiado bueno para estar en las condiciones que estoy. Creo que no leo el libro, es el libro el que me lee a mí. Al final lo cierro porque la literatura de Javier Marías merece más concentración de la que yo le puedo dedicar esta noche. Porque en este momento mis pensamientos anulan los del escritor, mucho más inteligentes, mucho más elaborados. Pero ajenos. Y pienso que he llegado hasta aquí, a ser lo que soy esta noche -que no es gran cosa- después de un largo camino; y que no puedo ni quiero renunciar a nada de lo que he vivido y que ha dado forma a lo que ahora tengo para ofrecer. De todo lo que he vivido sólo reniego de la pérdida de Jaime, que maldito lo que me importa si me cambió como persona para bien o para mal; nunca, en ningún caso mereció la pena.
Todo lo demás me lo quedo, con sus luces y sus sombras. Los silencios, las luchas que me he comido -y me sigo comiendo- yo solita por la pura supervivencia; el dolor de un matrimonio ciertamente difícil, la asignatura siempre pendiente de la maternidad, una evaluación continua que apruebo por los pelos. Los amores fugaces y los que eran para toda la vida. Hay amores eternos que duran lo que dura un corto invierno, dice Sabina. Los recuerdos, los sueños, las realidades. La música, los atardeceres, las noches de verano. Los amigos de siempre y los de ahora; las pupilas en las que me he visto viva y las miradas que me han matado. Las vidas rotas de la gente que quiero, los que se han muerto, los que viven. Los que piensan en mi en algún momento, los que les pienso. Lo que dije y lo que callé, los abrazos que malversé y los que no dí.
La literatura, la política, las ideologías. Las ilusiones, las decepciones. Las noches perdidas, las copas, la tos, el tabaco. Mi madre, un poderío que todavía me acojona, con la edad que tengo, con la edad que tiene.
Sigüenza, Roma, Florencia, Canarias, París, Buenos Aires, Cádiz, Córdoba, Granada, Barcelona, Asturias, El Valle de Ancares, Galicia, Dublín, Lisboa, Ciudad Rodrigo, Carboneras, Medinaceli, Saúca, Marbella. Y Madrid, siempre Madrid. Todo lo que me dieron y el trocito que me dejé en cada una.
Soy lo que queda de todo eso. Y esto es lo que tengo para regalar esta noche. Pero me he echado la manta otra vez porque tengo los pies fríos.
jueves, 15 de mayo de 2008
HORRORES

Todavía no se nos había borrado esa mueca, mezcla de dolor, asco e incomodidad, que se nos dibuja cuando la tele nos planta los cadáveres en medio de la cena, y ya nos llegaba la noticia de que un grupo que se denomina a sí mismo con palabras tan hermosas como "Justicia" e "Igualdad", había puesto una bomba en Jartum que dejaba doscientos muertos. Doscientos muertos igual de muertos que los nuestros del 11-M, con padres, con madres, con maridos, con mujeres, con hijos, con proyectos. Doscientos muertos, lejanos, pero muertos. Y dos días más tarde se nos atraganta la tostada del desayuno con la noticia del terremoto en China, que ha sepultado ciudades enteras.
En medio de todo este horror, reaparece ETA a poner su granito de arena y recordarnos que ella se encarga de que la muerte también tenga rasgos occidentales, incluso acento andaluz o melillense, el de un guardia civil de 41 años llamado Juan Manuel Piñuel; el de un hombre que quiso acortar el tiempo para volver a su tierra pidiendo el destino al País Vasco. Ha vuelto, pero muerto. Y ha concentrado en su cuerpo todas las muertes que esos cerdos intentaban provocar al poner una bomba, a las cuatro de la mañana y sin avisar, en una casa cuartel.
Los políticos, impotentes, se observan unos a otros, formulan las condenas de rigor, que suenan como una salmodia, y se ofrecen colaboración, mirando de reojo al electorado. Yo soy muy escéptica en cuanto a la sinceridad de esa colaboración pero también en cuanto a su eficacia. Porque aquí llevamos más de treinta años diciendo las mismas cosas mientras enterramos a los muertos, que si la democracia, que si la libertad, que si al final ganaremos, que si yo que sé...Se ha intentado todo, desde la mano dura hasta el talante, pasando por la guerra sucia, la Ley de partidos, la ilegalización de HB, pacto de Ajuria-Enea, pacto de Lizarra, etc... pactos diversos y negociaciones varias, con uno u otro nombre; incluso se ha negociado no con ETA sino con el llamado Movimiento Vasco de Liberación (Ansar dixit). Y todo ha resultado inútil para sanar esta lacra del estado de derecho, que no acaba de matarnos pero que se ha cronificado y ya casi consideramos inevitable. Al menos yo, francamente, no soy optimista. Tan sólo aspiro a que unos y otros tengan la decencia de no utilizarlo políticamente. Creo que no es mucho pedir.
Además, el goteo incesante, que ya es un chaparrón, de los asesinos de mujeres; ¿cuántas van ya?. Y ese nuevo goteo que también arrecia cada día más de los pederastas.
Definitivamente, Lennon era un soñador.
IMAGINE ALL THE PEOPLE
LIVING LIFE IN PEACE...
martes, 13 de mayo de 2008
UNA VEZ AL DÍA

Al menos una vez al día nos sentimos desfallecer bajo el peso de la vida y al menos una vez al día flotamos ingrávidos como los astronautas en la luna.
Al menos una vez al día nos invade la nostalgia del pasado, al menos una vez al día lamentamos los errores del pasado.
Al menos una vez al día tememos al futuro, al menos una vez al día soñamos con el futuro.
Al menos una vez al día huimos de la soledad y al menos una vez al día nos refugiamos en esa misma soledad.
Al menos una vez al día queremos ser ricos, al menos una vez al día nos consideramos ricos.
Al menos una vez al día somos conscientes de ser afortunados y al menos una vez al día nos creemos tan desgraciados...
Al menos un minuto al día piensa en nosotros alguien insospechado, al menos un minuto al día pensamos en alguien que ni se lo imagina.
Al menos una vez al día alguien nos hace daño sin querer y al menos una vez al día herimos a alguien sin intentarlo.
Esto es así y en esta esquizofrenia seguimos viviendo.
domingo, 11 de mayo de 2008
CABLES

Jesús y Sara me regalaron la trilogía de Javier Marías Tu rostro mañana, que me muero por leerla y que tiene la ventaja de que sólo tengo que abrir el libro y empezar a leer, sin enchufar ningún cable ni apretar ningún botón. Pero Ana y Marta me regalaron un DVD capaz de leer las pelis que pirateo de intenné, que el que tenía no las leía. Bien es verdad que se lo había pedido yo, pero nunca lo hubiera hecho. Porque llevo desde esta mañana encabronada con el puto DVD, tratando de conectar el cacharro con la tele y con el decodificador, siguiendo las instrucciones que me dá mi hijo por teléfono con infinita paciencia: mamá, tienes que hacer una cadena, la tele al DVD, el DVD al decodificador y el decodificador a la tele. Así de sencillo; me he vuelto loca con los cables macho y los cables hembra, que yo no sabía que los cables tienen sexo, he bajado cuatro veces al chino a comprar adaptadores diversos para cambiar el sexo de los cables porque necesitaba uno que fuera macho por los dos lados ¡qué cosas!. Pero ni con estas aberraciones sexuales he conseguido que se vea una peli, ni siquiera porno.
Así que me he rendido y le he dicho a Marta que me mande al tipo del cortinglés para que me lo instale y yo me he puesto a escribir este absurdo post, asumiendo mi absoluta incapacidad para la cosa de enchufar.
Y es que creo que cada uno sirve para lo que sirve y yo sirvo para rellenar pimientos, tomates, calabacines, cebollas y patatas, para poner una mesa preciosa, para emocionarme con mis nietos.
Ahora voy a hacer un cursillo acelerado de besos de tornillo para no dejar pasar de largo por mi puerta al hombre de mis sueños. Que espero que sea capaz de instalarme el DVD.
jueves, 8 de mayo de 2008
miércoles, 7 de mayo de 2008
martes, 6 de mayo de 2008
CUMPLEAÑOS

Pero si viene Mafalda en persona a desearme feliz cumpleaños, no puedo por menos que sentirme afortunada. Porque Mafalda consigue que se me caigan los años despacito, que me brillen los ojos, que se me borren las arrugas del alma.
Con ella vuelvo a la adolescencia y la vida empieza ahora; la vida es otra vez
UNA RELUCIENTE MADRUGADA
y sin darme cuenta paso de niña a mujer, en el mejor sentido de la palabra.
Esta noche que es mi cumpleaños me voy a regalar
Esta noche que es mi cumpleaños me voy a regalar
Lo siento, no estáis invitados.
lunes, 5 de mayo de 2008
domingo, 4 de mayo de 2008
EL DOS DE MAYO

Félix, el hermano pequeño de Amadeo, tampoco cumple los setenta y tiene otro bar a la vuelta, junto a la plaza del General Vara del Rey, el corazón del Rastro, donde despacha sardinas asadas y pimientos de Padrón. Félix es más serio y más taciturno que Amadeo; ahora, de vez en cuando, se permite el lujo de quitarse la chaquetilla blanca y quedarse en la puerta de su bar mirando pasar la vid

Por la noche quise ir al TRENKE-LAUKEN, que hacía tiempo que no veía a Sonia; me alegró ver que ha sacado adelante el marronazo que le quedó hace dos años y medio, cuando murió Gustavo; es una mujer fuerte y valiente que ha sabido renacer de sus cenizas. Pero la noche se jodió porque salió a relucir la puta política y me sitiaron como a Agustina de Aragón en Zaragoza; así que saqué la artillería como pude, disparando desde la rabia, pero cargaron sobre mí los mamelucos y caí malherida. Sonia se fue sin despeinarse pero nuestra batalla fue demasiado larga y demasiado dolorosa. Nos dejamos muchos jirones por la M-30 y luego más por la Puerta de Toledo. Era la madrugada del tres de mayo pero no nos pudimos fusilar porque ya estábamos muertos.
El sábado habíamos quedado con Ignacio y mantuvimos el tipo a base de ibuprofeno y alkaseltzer, que nos aliviaron las heridas del cuerpo; Ignacio no supo que no estaba comiendo con nosotros sino con nuestros restos, ni que su buen rollo y su humanidad iban a ser un bálsamo para las heridas del alma que todavía sangraban a poquito que las rozáramos.
Después de la tempestad vino una bonanza soñolienta, cálida y reposada, disfrutando de las delicias domésticas, del sofá, de los almohadones, del pantalón ancho de casa, de una buena película mil veces vista, saboreada frase a frase, desmenuzada secuencia a secuencia. El sueño, las porras y un sol fastuoso que entraba por la ventana esta mañana acabaron de derretir los malos rollos.
Ahora Madrid está vestido de blanco, se oyen los claxons por las ventanas y la diosa está esperando a Raúl, que viene de camino a ponerle la bufanda y la bandera. En Pamplona, a doce minutos del final, ha marcado el Osasuna de penalty y ya creíamos que teníamos que volver a desmontar el tenderete. Pero los chicos han sacado del alma su particular Dos de Mayo y, como si los artilleros Daoiz y Velarde se hubieran levantado de sus tumbas, en siete minutos han disparado dos cañonazos históricos.
Hace unas semanas los engañé con el Geta, pero sólo fue una cana al aire de una vieja madridista. ¡¡¡CAMPEONES!!!
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